
En un artículo anterior constatamos que un porcentaje muy alto (96,5%) de los conductores españoles estaba demasiado pez en lo relativo al conocimiento teórico de las normas de circulación. No obstante, a cualquier hijo de vecino que lleve años conduciendo, si le preguntamos, afirmará que sabe conducir, mejor o peor, pero que sabe.
La realidad es que esto es muy discutible. La marca Kia realizó en el Reino Unido un curioso experimento. Sometió a conductores veteranos, algunos con más de 30 años de carnet, a un examen rutinario como el que pasarían los novatos. El resultado dista mucho de ser satisfactorio, la mitad suspendió y por faltas eliminatorias.
El porcentaje de aprobados de los chicos jóvenes ronda el 42%, muy poco mejora con gente que sabe conducir. No estamos hablando de faltas tontas o de enredos normativos que nadie es capaz de recordar, sino de actitudes que puestas en práctica todos los días suponen un peligro.

Con el mismo baremo de puntuación que los noveles, estas fueron las infracciones más frecuentes:
- Dudas en intersecciones, alterando el tráfico y confundiendo a los demás
- Exceso de velocidad, sobre todo en zona urbana
- Problemas de permanencia en el carril, pisando marcas viales o atravesándolas
- Poco respeto por la distancia de seguridad
- Señalización deficiente o nula de maniobras (intermitentes)
- Olvido de los espejos retrovisores y para lo que sirven
- Dando marcha atrás, pocos mantienen ambas manos en el volante
- En las frenadas de emergencia no miran por el retrovisor
- Algunos conductores no frenaban el coche en pendiente en una intersección
- Problemas de observación en general
Y menos mal que toda esta gente sabe conducir, que si no supiera… Las mujeres tendían a practicar una conducción más inteligente pero dudando más, costumbres que se repetían independientemente de la experiencia dentro de un mismo sexo. Además se detectaron una serie de malos hábitos:
- Muñeca encima del volante
- Dejar al coche a merced de su inercia (no entiendo por qué lo marcan como mal hábito)
- Aproximación a una intersección más rápida de la cuenta
- Pisar el embrague cuando no se va a cambiar de marcha, como para apoyarse
- Mala anticipación
La experiencia acaba llevando a la arrogancia, ignorando estas conductas como peligrosas y despreciando a los demás conductores, que evidentemente, “no saben conducir”. No creo que el caso español sea muy diferente, en todo caso mejor no, seguro. No hay que perder la humildad con el paso del tiempo, ni perderle respeto a la carretera.
La experiencia y los centenares de miles de kilómetros sirven de muy poco si nuestra conducción sigue siendo peligrosa.
Fotografía | El Pensador en calle Larios por montuno (Flickr), Kia
Fuente | Kia


Comentarios
"Dejar al coche a merced de su inercia (no entiendo por qué lo marcan como mal hábito)"
Entiendo que se refieren a no usar el freno motor, desembragando cuando el coche va lanzao y dejándolo a merced de las leyes de la Física, con el consiguiente desgaste prematuro para frenos, suspensión y neumáticos. Si el desembragado se realiza al girar a toda leche en una calle el coche se balancea de forma acojonante. Esos dos vicios son muy clásicos en el conductor que no tiene muy claro para qué sirve el embrague (o lo sabe, pero se la trae al pairo).
Hoy mismo un audi con matricula inglesa y un carro con una moto deportiva de 1000cc detras me adelantó por autovía estando yo circulando a 120kmh, y digamos que me adelantó bastante rapido, el carro se sacudía de lo lindo, y el señor en cuestión mantenia religiosamente el carril de la izquierda teniendo prácticamente toda la autovía a su disposición.
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