A lo largo de mi vida de conductor, si hay algo que me ha evitado múltiples accidentes, es la distancia de seguridad. Es un colchón invisible que nos separa de un alcance con otro vehÃculo, ya sea leve o de siniestro total. Pero antes de continuar, echemos un vistazo a un vÃdeo de la DGT de hace algunos años, pero que tiene muy poco de ficción.
¿Alguien se siente identificado con el protagonista? El que diga que sÃ, necesita hacer un pequeño repaso a su forma de conducir. Somos seres humanos, y como tales, tenemos limitaciones. En el mejor de los casos, desde que el cerebro recibe un estÃmulo de cualquier tipo hasta que ejecutamos una acción, pasan como poco 3/4 de segundo. Por ejemplo, si revienta un petardo muy cerca de nosotros.
Ese tiempo siempre puede aumentar por la edad, el cansancio o fatiga (llevar 3-4 horas conduciendo), haber tomado alcohol por poco que sea, ser poco inteligente y consumir drogas, algún medicamento que provoque somnolencia, estado emocional… lo que sea.
Pues bien, la distancia de seguridad es una forma de paliar ese defecto que tenemos. Si el conductor que va delante, por el motivo que sea (es lo menos importante) frena bruscamente o incluso colisiona (por no haber respetado dicha distancia), si estamos lo suficientemente cerca, nos lo comemos, aunque tengamos unos frenos de competición, todo tiene un lÃmite.
Algunos modelos de alta gama empiezan a equipar sistemas que cuando un vehÃculo precedente decelera muy deprisa, actúa sobre los frenos o aumenta la distancia de seguridad en mayor medida. Mientras no sean obligatorios para todos los coches podemos paliarlo simplemente con prudencia: excepto si vamos a adelantar inmediatamente, respetarás la distancia de seguridad con el coche precedente.
Localicemos un punto de referencia fijo y pronunciemos con velocidad de conversación un poco inferior a la normal “Mil ciento uno, mil ciento dos”, unos 4 segundos aproximadamente. Si al parar de hablar no hemos alcanzado dicho objeto, nuestra distancia es buena, si no, es insuficiente. Y eso es referido a perfectas condiciones climatológicas, psicofÃsicas del conductor y con los elementos mecánicos en perfecto estado.
Grábate esto a fuego: distancia de detención = distancia de reacción + distancia de frenado. Puedes hacer la prueba en un lugar seguro (quien dice seguro, dice sin riesgo para nadie), que tu copiloto te diga “¡¡YA!!” y compruebes el tiempo que tardas en reaccionar y tu coche en frenar. Insisto, asegúrate que lo puedes hacer sin riesgo, es tu responsabilidad.
Con climatologÃa adversa, hay que aumentar la distancia ya que se tarda más en frenar. Por otra parte, la mecánica debe estar bien. Los neumáticos, con profundidad de dibujo legal y con los menos desgastados en el eje trasero (explicado en este post) y los amortiguadores en buen estado. Conozco gente que NO sabe que hay que cambiar los amortiguadores. ¿Lo sabes tú? ¿A cuántos kilómetros?
Observa este vÃdeo, es una prueba de frenada a poca velocidad, y los amortiguadores están en perfecto estado:
Mantener la distancia de seguridad tiene ventajas adicionales: mejor campo visual, conducción más segura y tranquila, menor uso de los frenos, evitamos poner nervioso al de delante, etc. Además, podrás comprobar como la mayorÃa de los automovilistas agradecen la falta de acoso y liberan antes el carril en autopistas.
Es más, convenientemente separados, puede bastar con levantar el pie del acelerador en vez de usar el freno si el conductor precedente disminuye su velocidad: ahorramos combustible y frenos. Circulando más pegados, puede que tengamos que frenar, aunque sólo sea por un susto. Por ejemplo, bajamos 1 segundo la mirada para ajustar el climatizador y al levantar la vista ¡sorpresa! Pues una razón más para ir separados.
Corolario: conductor que lleva 4 horas al volante, con los neumáticos usados, a 150 Km/h de crucero encontrándose con conductores a 120 Km/h y nervioso por llegar antes: potencial causante de accidentes. La expresión no es mÃa, pero es perfecta para ilustrar esto.
La única desventaja de respetar la distancia de seguridad es que no podremos ganar una competición de conducción eficiente en la que nos pidan bajar un 50% el consumo de ficha del coche, pero creo que es algo sopesable perfectamente por todos, ¿verdad?
El primer beneficiario eres tú mismo. Si te acostumbras a respetar la distancia de seguridad, verás como tus tiempos de desplazamiento no se alteran y conduces de forma más tranquila y segura. Deja lo de “comer el culo” para los videojuegos. Al primer accidente que te ahorres, ya habrá compensado.
Dejando de lado conductas absolutamente psicopatológicas, una de las cosas que primero cae cuando nos distraemos, precisamente, es el respeto por la distancia de seguridad. Hay que tenerlo en cuenta.
Si nos fija,ps en un punto fijo y hacemos lo que tu dices, pues alomejor el punto fijo que he cogido esta a 1 kilometro y voi a 150 km/h y me creo que voi bien.
Podria ser que yo haya entendido mal y sea que calcules mas omenos la distancia a un punto fijo, y te pongas a contar, si llegas antes de tiempo malo y si no bueno.
Yo creo que seria mas eficaz hacerlo poniendo el punto fijo donde el coche que nos precede ya haya pasado y asi, creo, que seguro no fallaremos.
Asà es Jose, no lo puse por que me pareció evidente, pero el punto fijo es para valorar si vas manteniendo una distancia de seguridad adecuada. Si lo fijas a un kilómetro, a buen seguro tu distancia será buena aunque vayas a 300 Km/h :)
Ahora que sale el tema, os comento una cosa que me sucede de forma muy habitual con mis alumnos. Cuando ven que el de detrás se les pega que da gusto algunos de mis niños empiezan a correr más y más, en un intento desesperado por deshacerse de sus perseguidores. Enseguida les digo que no lo hagan, que no servirá de nada. Que lo único que conseguirán es ponerse nerviosos y acabar mal el dÃa.
Realmente, la distancia que guarde el de detrás no la podemos aumentar, pero sà podemos hacer una cosa: cuando vayamos a disminuir la velocidad, hacerlo de forma suaaave, dejando ir el acelerador, frenando poco a poco antes de reducir. De esta forma el de detrás tiende a despegarse un poco. Desde luego, lo peor serÃa esperar hasta el último momento para luego enchufarle una frenada de aquà te espero, porque el de detrás se nos comerÃa.
Precisamente para controlar todo esto hay que echarle muchos vistazos al retrovisor.
Nota: tened en cuenta que todo esto es a nivel de preconductores.
El caso es que yo iba por el carril de más a la derecha. A mi izquierda quedaban dos carriles. Y tenÃa al pesao detrás mio molestándome (por no decir algo más gordo).
Comentarios
Dejando de lado conductas absolutamente psicopatológicas, una de las cosas que primero cae cuando nos distraemos, precisamente, es el respeto por la distancia de seguridad. Hay que tenerlo en cuenta.
Javi, creo que te has equivocado en una cosa.
Si nos fija,ps en un punto fijo y hacemos lo que tu dices, pues alomejor el punto fijo que he cogido esta a 1 kilometro y voi a 150 km/h y me creo que voi bien.
Podria ser que yo haya entendido mal y sea que calcules mas omenos la distancia a un punto fijo, y te pongas a contar, si llegas antes de tiempo malo y si no bueno.
Yo creo que seria mas eficaz hacerlo poniendo el punto fijo donde el coche que nos precede ya haya pasado y asi, creo, que seguro no fallaremos.
Asà es Jose, no lo puse por que me pareció evidente, pero el punto fijo es para valorar si vas manteniendo una distancia de seguridad adecuada. Si lo fijas a un kilómetro, a buen seguro tu distancia será buena aunque vayas a 300 Km/h :)
¿Y qué haces cuando llevas a alguien besándote el culo? Y encima, tú vas por le carril de más a la derecha. Y encima la autopista tiene tres carriles bien majos (en el mismo sentido, claro).
¿Cómo te deshaces del que va detrás tuyo?
Una posibilidad es salirte de la autopista y volver a entrar, pero eso no siempre es posible.
Otra, entrar en una gasolinera o similar y volver a entrar en la autopista.
Pero estas dos soluciones tienen el problema de que tienes que esperar hasta encontrar (la salida o la gasolinera).
Añadiré que yo iba a 80-90 Km/h porque no me apetecÃa ir más rápido, y que en los otros carriles pasaban coches pero el tráfico era muy poco denso (o sea, que me podÃa haber adelantado en vez de tocarme las narices).
Gracias de antemano, Javier.
José Luis, cuando tengo detrás a un pesado, empiezo por enseñarle las luces de freno, y si se pone muy pesado, pongo las antinieblas y que pille la indirecta si su inteligencia se lo permite. No pongo pegas a que me adelanten, cuando no necesito el carril más a la izquierda, lo despejo, pero colaboro más si no se me pegan totalmente al culo, en caso contrario me hago el remolón.
Un saludo.
PD: Comentario estrictamente personal.
Ahora que sale el tema, os comento una cosa que me sucede de forma muy habitual con mis alumnos. Cuando ven que el de detrás se les pega que da gusto algunos de mis niños empiezan a correr más y más, en un intento desesperado por deshacerse de sus perseguidores. Enseguida les digo que no lo hagan, que no servirá de nada. Que lo único que conseguirán es ponerse nerviosos y acabar mal el dÃa.
Realmente, la distancia que guarde el de detrás no la podemos aumentar, pero sà podemos hacer una cosa: cuando vayamos a disminuir la velocidad, hacerlo de forma suaaave, dejando ir el acelerador, frenando poco a poco antes de reducir. De esta forma el de detrás tiende a despegarse un poco. Desde luego, lo peor serÃa esperar hasta el último momento para luego enchufarle una frenada de aquà te espero, porque el de detrás se nos comerÃa.
Precisamente para controlar todo esto hay que echarle muchos vistazos al retrovisor.
Nota: tened en cuenta que todo esto es a nivel de preconductores.
El caso es que yo iba por el carril de más a la derecha. A mi izquierda quedaban dos carriles. Y tenÃa al pesao detrás mio molestándome (por no decir algo más gordo).
¿De dÃa también sirve lo de las luces antiniebla? Mejor uso esas luces, porque del freno no me fio, igual lo piso demasiado y acabo en la Delfos de nuevo.
Gracias por los comentarios.
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