
La reforma del Código Penal empieza a dar sus frutos a la hora de actuar contra aquellos que se pasan por mucho los límites de velocidad.
Un ciudadano portugués de 33 años fue detenido en la autovía A-5 (Extremadura) después de que el radar detectara que circulaba a 221 km/h en una zona limitada a 120 km/h.
Pasó la noche en el cuartel de la Guardia Civil, y fue condenado a cuatro meses de prisión y retirada del carné durante dos años en el juicio rápido celebrado al día siguiente.
Sabemos que probablemente pueda conmutar esta pena de prisión por trabajos comunitarios, si es que no tiene antecedentes penales. No ocurre lo mismo con la retirada del carné.
Vía | La Vanguardia
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