Conductor, sé responsable con tus pasajeros

Accidente en Toques

Hace un mes ocurrió una tragedia en Toques, Coruña. Cinco chicos viajaban en un coche nuevecito en una carretera con muchas curvas, después de haber estado de fiesta _hasta las tantas_, cansados y para postre con *exceso de imprudencia* por parte del conductor. Se salió por el exterior de una curva, voló por un terraplén y acabó el coche destrozado contra un árbol.

Sólo sobrevivió el conductor, José Antonio, que ya fue dado de alta. Pero sus acompañantes no tuvieron suerte: José Ramón, José Manuel, José Ángel y Javier murieron en el golpe. Uno de ellos no llevaba el cinturón de seguridad, el que ocupaba la plaza central trasera. El coche era un BMW 330d, *una berlina deportiva de 245 CV* con una excelente seguridad activa y pasiva, pero que no hace milagros. *Ningún coche los hace*.

José Antonio ahora tendrá que llevar sobre sus hombros con la carga de haber sido responsable de la muerte de sus cuatro amigos. El coche se había comprado un mes antes, está valorado en más de 42.600 euros. La última información que encontré del caso hablaba de unos 150 km/h y no había marcas de frenada. El conductor dijo que iba a 80 km/h y que al pisar gravilla perdió el control del coche.

Accidente en Toques

¿Es muy descabellado pensar que José Antonio estaba _haciendo una demostración_ a sus pasajeros de lo que hacía su coche nuevo? *No quisiera estar en su pellejo en lo que le queda de vida*. Cuando conducimos con pasajeros somos muy responsables de lo que les suceda, dicho de otra forma, *sus vidas están en nuestras manos*.

A la hora de asumir riesgos en la conducción, hay que pensar más allá de uno mismo. Aunque nuestros pasajeros acepten _pasar un poco de miedo_, eso no es un motivo para poner en riesgo sus vidas. José Antonio, cuatro horas después del accidente, tenía restos de alcohol en sangre. Ahora el caso está en proceso judicial.

Debemos suponer que José Antonio no buscaba deliberadamente matar a sus amigos, *pero cuando se juntan tantos factores lo raro es que no pase nada*: velocidad, alcohol, fatiga, carretera peligrosa, coche potente… El conductor siempre debe valorar los posibles riesgos y aplicárselos a su conducción.

Accidente en Toques

En las condiciones que pasó todo, debían haber circulado a una velocidad mucho más moderada, extremando las precauciones y por supuesto sin haber bebido ni desfasado hasta tan tarde. Es más útil, en mi opinión, conocer los límites de uno como conductor que los del coche que gobernamos. *Es una cuestión de prudencia y sensatez*.

Podemos conducir un coche estupendo, con todo tipo de ayudas y asistencias, con la mejor mecánica, bastidor, neumáticos, motor… pero a fin de cuentas, en última instancia, el ser humano decide.

Fotografía | Lavandeira Jr./Bomberos de Arzúa
Fuente | La voz de Galicia