Conducción nocturna en moto

Carretera nocturna

Aunque en esta entrada, el tema de la conducción nocturna lo enfoquemos desde el punto de vista de la moto, prácticamente todos los consejos los podemos extrapolar a la conducción de los automóviles (bueno, la parte del casco os la podéis saltar).

Principalmente debemos tener en cuenta dos principios: ver y ser vistos. De unos simples detalles depende nuestra seguridad, y aunque por la noche, el tráfico es más reducido, proporcionalmente se producen más accidentes asi que, mucha precaución.

Nos cercioraremos del correcto funcionamiento de todas las luces: posición, cruce o cortas, carretera o largas, intermitentes y luz de matrícula. No está de más recordar que la luz que se debe utilizar para circular es la de cruce, siempre que estemos en poblado o tengamos tráfico, ya sea en el mismo sentido o en sentido contrario. En el resto de los casos, circularemos con la luz de carretera, ya que es la que más potencia tiene y la que nos permitirá ver con mayor claridad y a mayor distancia. Hay que darle dos veces al interruptor de las luces, pues con sólo una, encenderemos las luces de posición, y con ellas está prohibido circular. Además, ni sirven para ver ni para que nos vean.

El casco, con visera clara. Las oscuras molan más pero no nos permiten ver bien. Y si no, que se lo pregunten a un compañero mio viniendo del Gran Premio de Jerez. Se hizo 300 kilómetros viendo sólo el punto rojo de mi luz de posición trasera.

La ropa, con aditamentos reflectantes. Casi todas las prendas especiales para motoristas traen algún trozo con material de alta visibilidad. Pero si conducimos frecuentemente de noche, o bien compramos una chaqueta con grandes zonas de este tipo, o nos colocamos por encima un chaleco reflectante. Mejor ir dando el cante que nos lleven puestos.

La luz del cuadro de instrumentos, si es posible regularla, debe ser lo más tenue posible. Con que nos permita ver la velocidad y poco más es necesario. Cuanta más luz nos de en los ojos, menos apreciaremos la carretera.

Fijarnos mucho en las marcas viales, ya sean de señalización horizontal o vertical; y nunca mirar directamente las luces de los demás vehículos. Aunque ahora que lo pienso, esto es como lo de los eclipses: no hay que mirarlos sin protección, pero siempre se nos escapa alguna miradita… En caso de vernos deslumbrados, buscar referencias en el margen derecho de la carretera y disminuir la velocidad todo lo posible hasta recuperar la vista.

Por último, efectuar paradas más frecuentemente. Por la noche, al ir más concentrados, nos fatigamos más y es mejor tomarnos un cafetito y charlar un poco con los amigos para desentumecer los músculos.

Foto \ Mrhayata