Cómo elegir coche nuevo

La vetusta Morla de Michael Ende, la metáfora del coche viejo

A lo largo de los últimos cinco meses hemos ido repasando juntos todo el proceso de compra de un coche nuevo. Un largo viaje de valoraciones, comparaciones y decisiones que, paso a paso, nos lleva desde el momento en que creemos que le ha llegado la hora al coche viejo, hasta la culminación del día en que por fin salimos del concesionario con una nueva montura. Con los once artículos de la meta-serie ‘Cómo elegir coche nuevo‘ hemos cubierto con detalle los diferentes pasos, y como siempre, al volver de un largo viaje conviene sentarse a mirar las fotos y reflexionar sobre la experiencia.

La intención de esta meta-serie nunca fue sentar cátedra en cómo elegir coche nuevo. Eso sería inútil, ya que el coche ideal para mi puede ser un auténtico fiasco para ti. Todos tenemos necesidades diferentes, y por eso la gama de coches y marcas en el mercado es tan elevada. Por ese motivo, y aunque a menudo me he dado el lujo de compartir con vosotros mis propias a las cuestiones planteadas, lo hacía únicamente en calidad de ejemplo. Lo importante siempre han sido las preguntas y razonamientos planteados. Después, cada cual pondrá sus respuestas y llegará a sus propias conclusiones. De eso se trata.

La cantidad de coches diferentes que se pueden llegar a configurar es abrumadora

Busque y compare

Esta frase de un anuncio ochentero resume a la perfección la esencia de cada paso en el proceso de compra de un bien tan valioso (¿o debería decir costoso?) como un coche nuevo. Aunque, de hecho, es algo más general: buscar y comparar es vital en el proceso de toma de cualquier decisión.

En este caso, lo que buscamos no es el coche nuevo. No, el coche nuevo lo iremos a buscar una vez lo tengamos decidido, pedido y firmado. Aquí, el objeto directo del verbo buscar es la información necesaria para tomar la decisión. Porque, no lo olvidéis, la información es poder. En este caso, el poder de tomar la mejor decisión para nosotros.

No obstante, el universo es plano e infinito según los cosmólogos, así que buscar a ciegas puede ser una tarea dura y ardua. En ese sentido, es importante siempre formarse una idea clara antes de empezar a buscar. Saber lo que se quiere, a groso modo, eliminará de un plumazo la mayor parte de las opciones, facilitando la ulterior tarea de comparación.

Si hubiera escrito todo esto hace unos cuantos años, y vosotros me estuvieras leyendo en las páginas impresas de una revista en vez de en una página web, los catálogos y folletos habrían sido la principal fuente de información. No obstante, en la era cibernética, la red ha cambiado totalmente la forma en que podemos saber todos y cada uno de los detalles del coche que nos vamos a comprar. Hasta el punto que los la mayoría de anuncios de televisión han desistido en explicarnos el coche, y se limitan a impresionarnos sabiendo que iremos a la página del producto para estudiarlo a fondo.

Esto se aplica a todos los pasos del proceso, no sólo a la elección del coche nuevo. También podemos utilizar la red para escudriñar el mercado de segunda mano, tanto como vendedores que queremos deshacernos del coche viejo, como posibles compradores en busca de una ganga que nos haga optar por esta vía en vez de desflorar un vehículo recién salido de la cadena de montaje.

Los especialistas en neuromárquetin siempre tratan de propiciar la compra compulsiva. Y, en ámbitos de la vida, puede que no sea malo dejarse caer en la tentación y darse un capricho. Pero cuando se trata de darle una parte importante de nuestro sueldo a los señores de una financiera, es mejor tomar las riendas del asunto y elegir realmente el coche correcto, que nos sea útil tanto ahora como a lo largo de los años de su vida útil.

Y, por supuesto, la palabra utilidad tiene tantos significados como personas hay en el mundo. A mi me es útil un coche que gaste lo menos posible, ágil y seguro. Otras personas primarán el espacio, o los accesorios. Incluso puede que a alguien le parezca útil un coche por su apariencia o su marca; yo personalmente no creo que sea el mejor criterio, pero si es lo que le hace realmente feliz, y eso no le hace renunciar al mínimo de seguridad, ¿quién soy yo para juzgar?

La emoción de estrenar coche nuevo

Cómo elegir coche nuevo

El proceso de elección del coche nuevo, tal y como lo hemos vivido nosotros, tiene siete etapas principales (tres de las cuales nos han ocupado más de un artículo en el blog, hasta llegar al total de once… más esta despedida). Repasemos dichas etapas, a modo de resumen final e índice.

Coche viejo: reparar o renovar (1) y (2). Obviamente, el proceso de elección del coche nuevo empieza por decidir que vamos a tener un coche nuevo. En esta decisión entran en juego una multitud de factores, sobre todo económicos. Enviar un pedido a una fábrica es caro, pero también lo es mantener una carraca que se cae a pedazos. Por supuesto, un factor importante a tener en cuenta también es el incremento de seguridad que representa tener la última tecnología a nuestro alcance.

¿Dar de baja o vender el coche viejo? Si hemos elegido renovar el coche, algo tenemos que hacer con el viejo. La opción más golosa es intentar vender el coche, pero no siempre es fácil. En definitiva, si nosotros hemos decidido que nos conviene renovar, ¿puede haber alguien que saque beneficio en pagarte dinero para quedarse con lo que tú no quieres? Y, después, ¿vale la pena el esfuerzo de encontrar a esa persona? Si la respuesta a estas preguntas es no, no nos queda otra que encontrar el Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos más próximo.

¿Un coche de segunda mano, o nuevo? (1) y (2). En esta ocasión nos formulamos la pregunta al revés, ¿podemos encontrar a alguien que haya decidido que no le sirve un coche que a nosotros nos solucionaría la vida? En definitiva, se trata de explorar lo que el mercado de segunda mano tiene que ofrecernos (y, de nuevo, en esto Internet se ha convertido en una herramienta fundamental) y ver si nos convence. De lo contrario, podemos apostar por un vehículo nuevo, realmente configurado a nuestra medida y con la última tecnología disponible comercialmente.

Elegir coche nuevo (1): Lo imprescindible, (2): Lo necesario y (3): Lo posible. Este es el paso donde realmente elegimos cuál va a ser nuestro nuevo coche. Como decíamos anteriormente, la miríada de opciones tiende al infinito, por lo que es esencial formarse una buena idea de lo que realmente queremos. En ese sentido, la elección del coche nuevo se resumen en formularnos una serie de preguntas y comparar nuestras respuestas con lo que los fabricantes tienen que ofrecernos.

Probar un coche nuevo. Aunque Internet se ha convertido en una herramienta imprescindible para la búsqueda de información, al final conducir un coche se sigue haciendo amarrado a un volante. En este sentido, la prueba del coche que vamos a comprar es el último ingrediente que nos queda para convertir en firme nuestra decisión y acudir al concesionario a hacer un pedido.

Elegir seguro para el coche nuevo. Mientras esperamos que nuestra nueva montura salga de la cadena de montaje, aún nos queda una última decisión por tomar. La seguridad de una póliza a todo riesgo, o el ahorro de un seguro a terceros. O, quizá, el paso intermedio de una franquicia. El seguro es algo que todos esperamos no tener que utilizar, pero sin lo cual no podemos salir a la carretera.

Estrenar coche nuevo. Por fin llega el día. Firmar los últimos papeles, recibir las llaves y subir al coche por primera vez. Girar el contacto y recorrer los primeros kilómetros. La culminación del viaje, en que las etéreas ideas de lo que iba a ser el vehículo se convierten en una acumulación de átomos que podemos ver y tocar.

Si todo ha ido bien, el coche recién estrenado nos acompañará por las carreteras del mundo durante muchos años. Hasta que, un día, nos planteemos si vale la pena seguir reparándolo, o quizá seria mejor sopesar la posibilidad de renovarlo.

Pensaremos si vender el coche o desguazarlo. Miraremos si el mercado de ocasión tiene lo que necesitaremos, o bien iremos a un concesionario a elegir un coche nuevo con justo lo que necesitamos. Contrataremos un seguro y, un día, iremos a buscarlo por primera vez.

Fotos | Warners Bros., pop culture geek,

  • s63aut

    A veces, cuando cambio de coche, visito menos concesionarios de los que considero deseable porque luego no paran de llamarte o de enviarte correos electrónicos para insistirte en que compres su producto, también, si ya tienes coche nuevo, encargado o ya entregado, se toman la libertad de criticar tu elección, a veces incluso con poca elegancia (no siempre, pero a veces sí), cosa a la cual no tienen ningún derecho.

    Me gusta comprar coche nuevo, como a prácticamente todo el mundo, pero odio a cierto tipo de vendedores, muchos de ellos tienen pocos conocimientos de lo que venden, o intentan endosarte lo que tienen en stock, o creen que son ellos los que deben elegir por ti, o menosprecian de forma cruel tu coche usado, o te critican si no compras en su concesionario, sea respecto a la misma marca o a otra, así que muchas veces me quedo con el interrogante de si hubiera comprado el mismo vehículo si hubiera visitado más concesionarios, no siempre el que acabo comprando es el que tenía en mente como primera opción, pero, la verdad, me agota tratar con vendedores, los cuales a veces son tan intrusivos que te dejan poco tiempo para meterte en el coche, valorar la colocación de los mandos, probar si vas igual de cómodo en distintas unidades equipadas con otros asientos, etc.

    • Escargot

      Pues el que se metiera con mi Caracolico lo iba a llevar claro…