Coches antiguos y falta de uso del cinturón de seguridad, principales focos de actuación para la DGT

Coches viejos, parque español
Si nos preguntamos qué tiene en mente la DGT para los próximos meses, a muchos nos vendrán a la cabeza cosas como la campaña de Semana Santa o las que vengan para el próximo verano. La realidad es que desde la DGT se van a poner a trabajar con mucho empeño en dos problemas de tanta importancia como intentar que el parque de vehículos sea más joven, y que se haga un uso más intensivo del cinturón de seguridad.

Con respecto al cinturón, parece mentira que en pleno 2013 haya que volver a concienciar a la sociedad del papel crucial de este sistema de seguridad pasiva tan conocido por todos. El cinturón salva vidas desde hace muchos años, pero si nos remitimos a la estadística, “el 20 por ciento de los fallecidos en carretera interurbana y el 41 por ciento de los muertos en vías urbanas no llevaban el cinturón de seguridad puesto en el momento del accidente”. Por mucho que nos resistamos, parece que volvemos a los años 90 del siglo pasado.

En cuanto al parque de vehículos, es un tema que hemos comentado en varias ocasiones aquí. Ya conocemos que el parque es cada vez más antiguo porque se compran menos coches nuevos, y se “estira” la vida útil de los más antiguos hasta la extenuación. La crisis y la falta de ayudas (o el agotamiento de las mismas) agrava la situación, pero también sabemos que la seguridad vial depende en gran medida del vehículo y sus sistemas de seguridad.

Para terminar con esta tendencia, que puede llegar a revertir el progreso positivo en cuanto a la reducción de la mortalidad en carretera, hay que atacar el problema desde varios ángulos, principalmente dos: mediante el fomento de la compra de vehículos nuevos (para lo que debe ponerse empeño en hacer más accesibles los coches a los compradores que tienen menos poder adquisitivo que antes, o que simplemente tienen otras prioridades) y mediante la conciencia colectiva a través de la divulgación (algo en lo que le DGT tiene mucho acierto cuando se pone a ello).

Las declaraciones de María Seguí ante una pregunta de la asociación DIA van en ese sentido:

En los próximos meses vamos a estar hablando mucho de la antigüedad del parque vehicular. Nos preocupa sobremanera que solo el 20% de nuestros coches tiene entre cinco o menos años y la Asociación DIA es conocedora de la importancia que el vehículo tiene en el momento del accidente. Así que hay que hacer un esfuerzo importante para aprovechar las circunstancias y lanzar el mensaje. Es el momento de reconsiderar qué vehículo tenemos y aprovechar para renovarlo.

Como siempre, es un tema que parece no tener solución, es como la pescadilla que se muerde la cola: si no hay capacidad económica doméstica, no se invierte en un nuevo coche; si no hay compra, no se renueva el parque. Hay personas que invierten en un vehículo de segunda mano que, no solo no es lo suficientemente moderno, sino que puede tener algún defecto que no sea evidente y que se manifieste a medio plazo tras la compra. La consecuencia es que el parque envejece, que cada día vemos coches más vetustos por las carreteras y autovías, y que no hablamos solo de contaminación y mayores consumos, sino de una menor defensa ante un siniestro.

El cinturón de seguridad vuelve a ser protagonista

Cinturón de seguridad
Increíble, pero cierto. Si nos dicen hace un año que íbamos a estar hablando de cómo hay un porcentaje muy significativo de conductores que no llevan el cinturón de seguridad cuando se desplazan en ciudad, o incluso por carretera, no nos lo creemos. Pero esos datos de mortalidad parecen demoledores. Un 41% de los muertos en ciudad no llevaba puesto el cinturón de seguridad, lo que nos sugiere que el porcentaje de conductores que no lo llevan nunca o casi nunca es elevado. ¿Cuán elevado? Es difícil de decir, porque es algo que no se puede contabilizar (tristemente solo puede hacerse una vez producido el siniestro).

Lo que demuestran esos números es la cruda realidad: si tienes una colisión importante y no llevas el cinturón de seguridad, probablemente la cosa termine muy mal. Y si no, seguramente padezcas alguna lesión como el famoso latigazo cervical (y aquí tenéis una colección de temas relacionados), o cualquiera de las posibles lesiones por impacto en cualquier zona del habitáculo. El cinturón de seguridad no es ninguna broma, y la conexión con la edad del parque de vehículos es clara, tanto que hace pocos años no venía incorporado de serie el avisador de cinturón.

Aquí es importante destacar dos cosas: que el cinturón no molesta, sino que salva vidas; que basta encender el coche para ponerse el cinturón de seguridad: que nos desplacemos 500 metros (que hay que ser vago) no significa que un camión no asalte una rotonda y nos coja de por medio. Y es que uno, con el tiempo, ha visto cosas que le gustaría no creerse, pero como dicen en los pueblos, “cuando está de pasar,…”. Vale la pena cerrar este post con un anuncio muy bonito que, además, seguro que nos tira de lo emotivo que tenemos dentro. Hablamos de él hace tiempo ya, y hoy lo reproducimos para despedirnos.

Vía | Asociación DIA
Foto | sludgegulper