¿Cuánto deseamos realmente la llegada del coche autónomo?

Coche AutónomoLas tecnologías de conducción autónoma están llamadas a revolucionar el panorama de la movilidad durante la próxima década. Algunos expertos hablan de una evolución en el transporte que afectará a muchos ámbitos de forma significativa, entre estos, el de la seguridad vial.

Tanto es así que cuando la tecnología se encuentre en la plenitud de su desarrollo se espera que accidentes y siniestros pasen a ser meras excepciones de la circulación. Entre esta quimera, cada vez más factible, y el presente todavía existe un camino cargado con algo de misterio. Esa incertidumbre la poseen la gran mayoría de usuarios de la vía y los estudios que tratan de tomar de medir qué grado de aceptación actual que tiene el coche autónomo y la que en realidad tendrá.

Los avances en la industria indican que, desde un punto de vista tecnológico, la conducción autónoma se encuentra en pleno proceso de maduración. Casi todos los fabricantes ya cuentan con diferentes proyectos para poner a rodar durante los próximos años modelos que incorporan casi todas las prestaciones de la conducción autónoma. En Circula Seguro hemos hablado de los ejemplos de Volvo, que prevé comercializar un modelo casi autónomo en 2021; o General Motors que espera estrenar un coche sin volante ni pedales a lo largo del año que viene.

¿Te comprarías un coche autónomo?

Esta disponibilidad de los fabricantes choca con diferentes barreras: el necesario marco legal para integrar el coche autónomo, la convivencia entre diferentes tipos de modelos a través de los diferentes niveles intermedios de conducción autónoma, o la misma aceptación social.

Es en esta esfera donde, como decimos, existe gran incertidumbre. Como es lógico, toda nueva tecnología que implique un cambio como el que plantea la conducción autónoma suele atraer cierto escepticismo inicial. En el fondo, puede que no sea tan sencillo responder a la pregunta de si pensamos comprarnos un coche autónomo.

Según Consumer Reports, existe una gran reticencia

La complejidad se entiende también por los resultados dispares que arrojan los estudios que tratan de internarse en la materia. En ese sentido, la publicación de referencia Consumer Reports tanteaba recientemente el terreno con una encuesta de seguridad vial.

Los datos que presenta el estudio realizado indican que solo el 11% de los que buscan hacerse con un modelo nuevo o de segunda mano desean realmente que cuente con prestaciones de conducción autónoma. La publicación se hacía eco así de una reticencia actual y palpable en Estados Unidos.

Self driving carPor el contrario, tecnologías no tan novedosas, como las cámaras retrovisoras, los sensores de aparcamiento o los sistemas de advertencia de puntos ciegos sí que demostraron ser más deseados. En torno a la mitad de los encuestados creían que estas tecnologías ya presentes eran importantes.

Entre los motivos de esto la publicación encuentra una falta de confianza en las tecnologías de conducción autónoma (debido en parte a los siniestros recientes en estados como Arizona o California), no estas familiarizados con estas o desconocer hasta qué punto pueden ser beneficiosas.

Según Deloitte, la confianza en el coche autónomo crece

Otro estudio sobre la misma materia y que también incluye a Estados Unidos ha ofrecido resultados diferentes. Se trata del 2018 Deloitte Global Automotive Consumer. El mismo denota un cambio en la mentalidad de los consumidores del sector de la automoción.

Solo en el último año, señala el informe, la desconfianza de montar en un modelo autónomo ha disminuido en Estados Unidos en un 27%, pasando del 74% al 47%. Son datos similares a los que se han obtenido en Alemania o Francia. China es el país que más confianza atrae para la conducción autónoma. Allí solo un 26% de la muestra no confía en esta tecnología.

Como conclusión, se reseña que la mitad de los conductores querría que su siguiente modelo contase con prestaciones de conducción autónoma, pero sin pagar más por ellas. La misma fuente indica que el mayor motivo de desconfianza de esta tecnología se encuentra, no en la seguridad vial, sino en la digital e informática. El hacking de coches será una causa de preocupación creciente según el coche autónomo y conectado se vaya integrando en nuestra sociedad.

Y los españoles, ¿qué opinamos del coche autónomo?

Los sondeos sobre la tecnología de conducción autónoma también han alcanzado nuestro país. Hace un año recogíamos los datos que publicaba el estudio Españoles ante la Nueva Movilidad. Curiosamente, los resultados se alineaban de forma similar a los del estudio anteriormente mencionado y en torno a la mitad de los 8.000 españoles encuestados estarían dispuestos a “dejarse conducir” por un modelo autónomo.

Puede que confiar en “las máquinas” sea una tarea difícil. Lo que desde luego estas demuestran es una voluntad inquebrantable para hacer desaparecer los principales factores de riesgo y causas actuales de accidente. Alcohol y drogas, excesos de velocidad o desconcentración no influirán absolutos a los conductores robóticos que están por llegar.

Imágenes | iStock/AndreyPopov e iStock/metamorworks

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