Las claves para evitar 50.000 accidentes al año están aquí

Desde Circula Seguro apostamos por la educación vial como la solución para reducir los daños personales en conductores, peatones y ciclistas. En definitiva, para cualquier miembro de nuestra sociedad.

Aunque el factor humano siga siendo fundamental a la hora de evitar cualquier accidente, los últimos avances tecnológicos en materia de conducción deben ser tenidos en cuenta para fomentar la seguridad en nuestras calles y carreteras. En este sentido, la Fundación MAPFRE junto con colectivos que trabajan por la seguridad vial, han presentado recientemente un plan con medidas urgentes que podrían rebajar en 850 personas al año los fallecidos en accidentes de tráfico. Una de las conclusiones de su informe es el ahorro al estado de unos 4.300 millones de euros gracias a tener un parque móvil con los últimos avances en seguridad y asistencia a la conducción.

Representantes de las organizaciones STOP Accidentes, TRACK Suveying Solutions y AESLEME, junto con la Fundación MAPFRE entregaron el paquete de medidas al director general de Tráfico, Gregorio Serrano, y al presidente de la Comisión de Seguridad yMovilidad Sostenible del Congreso de los Diputados, Teófilo de Luis. Las propuestas presentadas se tendrán en cuenta para la elaboración del futuro Plan Estratégico de Seguridad Vial que actualmente está en preparación.

Como decíamos antes, todas estas medidas giran alrededor del aprovechamiento de la tecnología en materia de seguridad y de asistencia a la conducción. Vamos a hacer un resumen del contenido de todas ellas:

1. Incentivos a la instalación del ADAS (sistemas avanzados de asistencia al conductor)

Se apuesta por incluir en todos los vehículos, tanto nuevos, como los que están en circulación ahora mismo. Actualmente sólo están presentes en un 20% de los vehículos del parque móvil nacional. Estos equipos cuestan tienen un precio desde 800 euros y podrían incorporarse a cualquier automóvil. Son los siguientes:

– Alerta de atropello a peatones y ciclistas.

Permitiría reducir un 58% los accidentes. Si en 2015 hubo más de 13.000 accidentes de este tipo, de realizarse un uso generalizado de los ADAS, se habría rebajado su número a unos 5.500.

-Alerta de colisión frontal con otros vehículos u obstáculos.

Con su uso masivo, se lograrían evitar más de 10.000 accidentes. En el informe se hace especial énfasis en el dispositivo de frenado automático, el cual reduce en un 45% aproximadamente los accidente por alcance en los que se producen lesiones.

Alerta de salida involuntaria de carril.

Los accidentes por salida de la vía acaban con la vida de casi la mitad de los involucrados en ellos. Con un equipamiento de seguridad que incluya esta alarma, ese alto porcentaje se reduciría ostensiblemente.

Detectores de fatiga y de distracción frente al volante.

Estos factores están presentes en un 29% de los accidentes con víctimas.

Alertas de mantenimiento de la distancia de seguridad.

Alerta de exceso de velocidad.

Un sistema que ayude a encontrar la velocidad segura en cada momento: sólo en 2016, el exceso de velocidad provocó la muerte 379 personas y causó 1.852 heridos graves.

2. Promover la instalación de cajas negras y de limitadores de velocidad en todos los vehículos

Y considerar a los “alcolocks”, dispositivos que impiden arrancar el vehículo si el conductor ha bebido alcohol, como un elemento habitual del equipamiento del coche con carácter de servicio público.

3. Creación de un nuevo Plan PIVE

Esta nueva edición del célebre plan, incentivará la compra de automóviles, pero no cualquiera, sino a aquellos que tengan un extenso equipo de seguridad determinado. Entre esos elementos se destacan los sistemas de alertas de colisión, airbags más allá de los ya obligatorios, y cámaras traseras. Se hace hincapié en el hecho de estas mejoras no deberían hacer que aumente el precio medio del vehículo puesto que la seguridad no debe considerarse un lujo.

En resumen, una nueva generación de Plan PIVE ayudaría además a renovar del parque móvil actual. Se recuerda también el preocupante número de vehículos con la ITV sin pasar o caducada: entre 1,5 y 2 millones.

4. Finalmente, desde las diferentes entidades expertas en seguridad vial se destaca:

– La importancia de fomentar las nuevas tecnologías  de ayuda a la conducción y avances en seguridad tanto en taxis y autobuses (flotas privadas y públicas).

– El apoyo a la concienciación entre los conductores noveles de estos avances para la creación de una buena educación ante la seguridad vial. Sin olvidar a los “mayores” que conducen. Toda esta tecnología y ayudas a las conducción les brindarán la oportunidad de conducir mejor y sobre todo con menor riesgo.

Una inversión rentable

Según datos de la DGT el coste directo de los accidentes para el estado es de 9.600 millones, más de 1% del PIB nacional. La implantación de las medidas que se recogen en el informe presentado, rebajaría el gasto en unos 4.300 millones de euros, como decíamos al principio. Y no podríamos cuantificar el número de dramas humanos, familiares y sociales que se llegarían a evitar.

Esperamos que las autoridades tengan en cuenta todas estas ventajas y asuman la importancia de la aplicación de los últimos avances en seguridad y ayudas a la conducción en todos los vehículos. Primero en el futuro Plan Estratégico de Seguridad Vial, y posteriormente, y para quien son sus principales beneficiarios: todos nosotros.

Puedes ver el documento completo de la propuesta aquí .

 

Imágenes |Fundación MAPFRE| iStock KatarzynaBialasiewicz iTref RossHelen