Cinco consejos sobre el cinturón de seguridad

cinturón de seguridad

Voy a dar por hecho que todos tenemos claro que el cinturón salva vidas. También voy a dar por hecho que sabemos que el dispositivo es necesario incluso a bajas velocidades y en trayectos urbanos, que es donde se registra el mayor número de siniestros. Y voy a considerar como evidente que lo empleamos siempre e independientemente de que nos sentemos en la parte delantera o en la trasera del vehículo.

Sí, sé que estoy considerando demasiados considerandos, pero es que no me apetece discutir obviedades, así que voy a ir directamente a algunas recomendaciones básicas para que el cinturón de seguridad cumpla bien con su función.

En el coche, abrigos fuera

El cinturón de seguridad funciona muy bien incluso en casos de vuelco (puedo contarlo en primera persona, otro día os diré por qué), pero siempre y cuando se coloque de forma precisa y ajustándolo al cuerpo con todas las regulaciones que posee, ya que una mínima holgura cuando el vehículo circula normalmente puede transformarse en un recorrido libre de varios centímetros cuando sobreviene una colisión. Abrigos y anoraks, fuera. El cinturón, bien ceñido al cuerpo.

La banda torácica debe pasar por la clavícula

Esto es algo que nos han dicho miles de veces, pero es que es así. Un cinturón demasiado cercano al cuello nos puede estrangular en caso de colisión, y un cinturón que pasa por el brazo no nos retendrá en caso de ser embestidos lateralmente, por lo que con mucha facilidad nos precipitaremos de cabeza contra nuestro acompañante o si viajamos solos podemos sufrir fácilmente una lesión por latigazo cervical de las más graves. Riesgo de muerte, sí. Ah, y las chicas… cuidado con el pecho, que el cinturón debe pasar entre la una y la otra, no sé si me explico…

La banda abdominal debe pasar por la pelvis

También nos lo han dicho unas cuantas veces, y también es así. Para ser precisos, la banda abdominal se debe ceñir a nuestras espinas ilíacas, esto es las protuberancias anteriores que notamos en los huesos de la cadera, y nunca por el abdomen, ya que en caso de sufrir una colisión nuestros órganos blandos podrían verse resentidos hasta la rotura por la retención del cinturón. Las mujeres embarazadas pueden bajar la banda abdominal del cinturón hasta la parte superior de los muslos.

Un ‘click’ seco para abrocharnos el cinturón

La hebilla debe hacer un ‘click’ bien audible. Debe ser un sonido metálico y limpio, no ensordecido. Si no suena bien, más vale desabrocharlo y volverlo a abrochar que comprobar desde el otro mundo que el cinturón no estaba bien anclado cuando sufrimos aquella colisión en la que todos sobrevivieron menos yo.

Imprescindible reajustar el cinturón después de hacer ‘click’

Este es un punto que habitualmente pasa desapercibido, y es que lo habitual es hacer ‘click’ y tirar millas. Pues… no exactamente. Con la misma mano que hacemos ‘click’ debemos dar un pequeño tirón al cinturón para que la banda abdominal quede bien ajustada. si no lo hacemos así, la holgura en la pelvis correrá hacia la banda torácica en caso de colisión y todo nuestro cuerpo se precipitará hacia adelante. La palabra es “ceñido”. Y no, no es necesario que nos corte la circulación de la sangre, pero sí que nos sujete adecuadamente incluso si tenemos la mala pata de sufrir una colisión.

Finalmente…

No es por ser agorero, pero hay que recordar que en caso de siniestro, cuando se han activado los pretensores pirotécnicos de los cinturones, es obligatorio pasar por el mecánico para que ponga de nuevo en orden de servicio estos dispositivos, que habrán quedado destensados y por lo tanto ya no cumplirán con su función, que es la de retenernos en caso de impacto o vuelco.