Cazados por el radar Pegasus

dgthelART
El radar Pegasus es ese que creo que todos conocemos, el que va a lomos de un helicóptero de la DGT y que vela por la seguridad en las carreteras desde hace relativamente poco tiempo. Esta Semana Santa pasada vigiló especialmente las carreteras secundarias formando parte del dispositivo especial desplegado, y cazó a algunos conductores (no sé el número exacto) cometiendo infracciones. Pero lo que más me sorprendió, a la vez que me hizo hervir la sangre, es la rematada falta de sentido común de algunos de ellos.

He visto a una persona leyendo un libro a la vez que conducía, manejando una tablet, manipulando el smartphone durante kilómetros, sin cinturón o haciendo la trampa de “medio ponérselo” cuando avistaba a algún vehículo de la Guardia Civil, supongo. Me quedé impresionado de la manifiesta falta de, por decirlo suavemente, dos dedos de frente con la que esos conductores salen a la carretera dispuestos a provocarnos algún perjuicio a los demás. Porque a veces parece que estas cosas se hacen a propósito.

Las escenas del vídeo no corresponden a la Semana Santa, al menos no todas. Pero en ellas vemos todo tipo de desprópositos viales, de los cuales me escandalizan particularmente los ejemplos del libro de bolsillo, y el de la tablet manejada con ambas manos. La marcha atrás por pasarse una salida ya es un clásico de la locura en la que pueden caer algunos por, simplemente, no avanzar hasta el siguiente cambio de sentido o salida, que es como y dónde se debe rectificar.

Son muy pocos ejemplos, pero son tan claros que no me entran enl a cabeza, insisto. Pero ya basta de alarmismos. El Pegasus está ahí para recaudar, ¿no es verdad? Es mejor eliminar esta herramienta de multar que tienen en la DGT y que los personajes más peligrosos de la carretera sigan campando a sus anchas, hasta que un absorbente capítulo de la penúltima novela publicada por Corin Tellado provoque un choque frontal contra nuestro coche, o el atropello de varios peatones. Es mejor dejar a la gente en paz y saber que el riesgo siempre está ahí.

Pegasus ha multado a más de 1.400 conductores por exceso de velocidad en el ultimo año, y ha supuesto la perdida de 1.260 puntos del carnet, así que por un lado podemos decir que se ha sido más eficiente persiguiendo a los infractores; por otro lado, hay voces que dicen que esto no tiene forma humana de rentabilizar la inversión en equipamiento y en horas de vuelo. Mi opinión personal es que Pegasus sirve para detectar a quienes normalmente se van de rositas, los conductores de 150 km/h que bajan a 100 cuando saben que hay radar, para acto seguido volver a la misma velocidad. A los que lo hacen a mala leche, que además se detectan muy fácilmente.

Eso, y el gustazo (opinión totalmente personal y que no representa a Circula Seguro) de poder pillar in fraganti a los personajes que conversan por WhatsApp, leen un libro o manejan una tablet mientras están conduciendo. Cosa de descerebrados.