
Safe Road Trains for the Environment, o “trenes de carretera seguros para el medio ambiente”, dan pie a las siglas del proyecto SARTRE, que consiste en crear convoyes de vehículos dirigidos por un solo conductor humano, que se sitúa en la cabecera, mientras que el resto lo siguen de forma autónoma. La primera etapa de pruebas se ha cerrado ya, y los resultados son notables.
La conducción autónoma de los vehículos que se “enganchan” al convoy permite que sus conductores desatiendan los mandos para centrarse en otras tareas mientras viajan a 90 km/h y a escasos metros del vehículo de delante, pudiendo (eso sí) retomar el control manual del coche en cualquier momento. De momento, la hilera de coches llega hasta tres vehículos, y eso es lo que hay que acabar de pulir.
Uno de los ingenieros probadores confiesa que al principio cuesta fiarse del sistema y se tiene la tendencia a estar preparado para intervenir, por si acaso, pero la sensación disminuye a medida que pasa el tiempo y al final se consigue evitar conducir en situaciones tediosas. Si tenéis ganas de ver las impresiones que ha levantado este curioso sistema no os perdáis el siguiente vídeo:











