Casco urbano

Casco ciclista de uso urbano

Y es que, cada día más, por razones de contaminación y comodidad las ciudades se pueblan de bicicletas. Al más puro estilo europeo la gente pedalea para ir al trabajo, las compras e incluso a llevar los niños al colegio. Claro que esto es solamente posible en núcleos urbanos con cierto tamaño.

Hasta la fecha de hoy ningun país europeo obliga al uso del casco cuando los ciclistas están en zona urbana, entendiendo que por un lado no van a alcanzar altas velocidades y que por otro, es un incordio. Las cosas como son: el casco salva vidas pero cuando estás rodeado de coches es algo molesto y si usas la bicicleta para ir al trabajo tendrás que cargar con él todo el santo día (a pesar de que lo cuelgues de una mochila). En cualquier caso, aunque no estemos obligados podemos usarlo voluntariamente. Y cuando se trata de salvar nuestra vida o al menos evitar lesiones mayores… yo creo que no hace falta dudar.

Con el primer casco totalmente urbano se acabó el engorro y la incomodidad de usarlo en las vías urbanas. Mayor protección y comodidad. El truco está en sustituir el clásico PVC por espuma EPS (las suelas de algunas zapatillas profesionales de correr) y ABS, haciéndolo resistente y a la vez flexible, de forma que sus laterales puedan plegarse y atarse, ocupando exclusivamente la longitud de la parte superior de la cabeza. Un avance que puede ser guardado en cualquier mochila o bolso sin peligro de robo o de que se moje un día que llueva con ganas… y por supuesto sin tener que preocuparse por dónde dejarlo para evitar manchas desagradables y olores…

Una opción a tener en cuenta creada por Stash pero sin olvidar nunca que los cascos y las protecciones para la bicileta, el patinete y los patines se homologan calculando la velocidad máxima a alcanzar por el vehículo conducido y pensando en una caída inportuna, nunca a espensas de que haya involucrado un automóvil. Pero menos da una piedra.