¿Por qué el casco no es obligatorio en ciudad para los ciclistas?

Uso del casco en bicicletaTal y como indica la norma actual, el uso del casco para circular en bicicleta no es obligatorio si se circula en una ciudad y se han superado los 16 años de edad. En los últimos años ha existido, no solo en España sino en varios países, un dilema sobre si es preciso cambiar este precepto para que el uso del casco sea obligatorio también si se transita en poblado.

Es un tema complejo. Los propios colectivos ciclistas se han venido mostrando en España en contra de regular la obligatoriedad del casco en ciudad (que no en contra del uso en sí del casco). Además, los estudios realizados hasta la fecha y las estadísticas no son del todo concluyentes, con lo que la norma, de momento, permanece del modo que ya conocemos.

El Reglamento General de Circulación (Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre), establece lo siguiente con respecto a la obligatoriedad del casco:

Los conductores de bicicletas y, en su caso, los ocupantes estarán obligados a utilizar cascos de protección homologados o certificados según la legislación vigente, cuando circulen en vías interurbanas, salvo en rampas ascendentes prolongadas, o por razones médicas que se acreditarán conforme establece el artículo 119.3, o en condiciones extremas de calor.

En caso de infracción, la sanción prevista consiste en una multa de 90 euros.

En cualquier caso y salvo excepciones muy acotadas, el uso del casco, sea o no obligatorio, es más que recomendable para circular en bicicleta. Ante las diatribas que en los últimos años han surgido con respecto a este tema, la Fundación MAPFRE ha aportado estudios concretos en su esfuerzo por proteger a los usuarios de la vía y a los ciclistas en concreto.

¿Por qué se oponen las asociaciones de ciclistas?

Resulta significativo que en los momentos en los que el legislador ha creído oportuno introducir esa obligatoriedad de uso del casco en ciudad se haya encontrado con la oposición unánime de todas las asociaciones ciclistas. Hace cinco años atendíamos al último debate relevante en este sentido.

Desde estos colectivos que defienden la bicicleta argumentan que obligar a utilizar el casco en ciudad no contribuiría a que descienda la siniestralidad. Ahora bien, insisten en que no están en contra del casco y  recomiendan su utilización como elemento de protección.

Uso del casco en bicicleta

Si nos centramos en los motivos por los que se oponen, encontramos la premisa que indica que el casco obligatorio disminuye el uso de la bicicleta como vehículo habitual de ocio no deportivo. Se basan en investigaciones, tanto independientes como gubernamentales, y ejemplos en varios países que introdujeron en su día la obligatoriedad. En estos momentos en los que se está priorizando la movilidad sostenible, este argumento cobra peso y más teniendo en cuenta que la bicicleta es protagonista dentro de esta estrategia.

En esa línea, el mayor factor de seguridad para los ciclistas tiene que ver con el número, mayor o menor, de los que circulan. De ahí la importancia que dan a que no se desincentive su uso. Además, el casco obligatorio acarrearía cierto lastre para los servicios de bicicleta compartida, desde un punto de vista logístico.

Controversia empírica

Las organizaciones ciclistas se amparan en que existe un vacío empírico que indica que no está del todo probado en España que el mayor uso del casco implique un descenso en la gravedad de los siniestros ciclistas. De este modo, han instado en varias ocasiones a las autoridades a justificar empíricamente la pertinencia de hacer el casco obligatorio.

Este punto es clave para entender la complejidad del asunto. Y es que no lo que ofrece dudas son las garantías de protección del uso del casco. Un estudio del año 2004 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial, concluía que el uso del casco en niños que sufrían algún tipo de colisión reducía la incidencia de traumatismos craneales en un 63% y de pérdida de conciencia en un 86%.

Desde los Países Bajos, donde son pioneros en el uso urbano de la bicicleta, varias investigaciones señalan que aproximadamente un 42% de los ciclistas gravemente lesionados podría haberse evitado con el uso del casco abrochado de forma correcta.

¿Qué ocurre en otros países?

En realidad, el uso obligatorio del casco no se encuentra extendido a nivel mundial. Sí que existen normas que obligan a utilizarlo a los menores. La edad en la que esa obligatoriedad desaparece varía en función del país. Por ejemplo, en Austria el uso es obligatorio para los menores de 12 años, mientras que en otros como Israel, Lituania o la República Checa esa edad aumenta hasta los 18 años.

Hay países en los que sí se obliga a utilizarlo a toda la población: Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda o Malta son ejemplos de ello. De estos casos sí que se ha obtenido algún estudio que probaba el argumento principal del colectivo ciclista, que al hacer efectiva la obligatoriedad incidía en un menor uso de la bicicleta.

En cualquier caso, ahí se encuentra la esencia de las complicaciones para hacer o no obligatorio el uso del casco en ciudad. Esto es independiente de la recomendación, encarecida, de usarlo. Y es que, para circular de forma segura en bicicleta en trazados urbanos (o fuera de poblado) es imprescindible su utilización.

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