Carriles más estrechos para reducir la velocidad

Atascos en Barcelona Empezaré a tratar este asunto por el razonamiento expuesto por Josep Pérez Moya, director del Servei Català de Trànsit, para justificar el estudio que están llevando a cabo para *lograr que los conductores reduzcan la velocidad estrechando las vías rápidas*: “Cuanto mayor es el carril, mayor es la sensación de que vas a menos velocidad de la que podrías ir”.

La idea del Servei Català del Trànsit es estrechar los carriles de circulación de algunas vías rápidas de acceso a Barcelona para reducir la velocidad y aumentar la fluidez. Lo de aumentar la fluidez, puedo entenderlo, pero ¡ya estamos otra vez con la historia de la velocidad! ¡Qué manía con reducir los límites más y más! Si es que vamos al revés que el resto del mundo: tenemos unas buenas autopistas, seguras, con carriles anchos, que permiten hacer pensar incluso en aumentar los límites de velocidad a 140 km/h en lugar de los 120… pues nada, la solución no es subir los límites y adecuarlos a las excelentes carreteras, *la solución es hacer los carriles más estrechos y que el conductor sienta la amenaza del peligro en sus carnes*.

De verdad, entre esta historia y lo de la mentira del límite de 80 km/h para no dañar el medio ambiente, se están quedando a gusto. Y ojo, insisto, como medida para mejorar las entradas a Barcelona puede ser una buena solución, pero me molesta la obsesión con la velocidad. Cualquiera pensaría que aquí somos todos unos Fittipaldis. Que hay alguno suelto, todos lo sabemos. Pero vaya, al final uno se cansa de tanta obsesión por un factor que *es sólo uno más en la compleja ecuación de la seguridad vial*. A la hora de quitar guardarraíles o tapar agujeros de las lamentables carreteras secundarias no se aplican tanto, no…

Vía | Diario Qué!