Calcula el equipaje necesario, y divide por dos

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Cuando preparamos un equipaje para salir de viaje no podemos prescindir de muchas cosas, o al menos eso nos creemos. El titular es muy exagerado, eso sí, porque prescindir de la mitad del equipaje es prácticamente imposible a menos que nos planteemos 15 días de traje de baño y camiseta, sin niños, sin otros planes que vivir la playa, sin extras. Lo normal es que nos planteemos el equipaje como “lo mínimo imprescindible”, pero siempre se cuela algo en las maletas que nos hace ocupar todavía más sitio en el maletero. Ya lo comentamos en su momento, pero el maletero debe ser una de las partes del coche más “maltratadas”, o al menos de las peor utilizadas en general. Esto lo digo teniendo en cuenta que, cuando se trata de cerrar el maletero nos convertimos en expertos del Tetris.

Racionalizar el espacio y el equipaje

Hemos de ser muy prácticos cuando organizamos un viaje para muchas personas. No solo por el hecho de que si no lo hacemos así, podemos tener problemas (sobre todo estrés antes, durante y después del viaje), sino porque en ocasiones caemos en la tentación de incluir cuantos más trastos, mejor. Solo por prevenir. En realidad existen muchas formas de organizar un viaje y una de las más prácticas es olvidarse de incluir cualquier cosa que no vayamos a traer de vuelta.

En realidad el consejo puede generalizarse, ya que si necesitamos comprar algo para salir de viaje, ¿por qué no indagar la posibilidad de adquirir esos productos en el destino? Por ejemplo, si necesitamos un paquete de pañales para el bebé, ¿no es mejor comprar en el destino lo justo antes que ocupar una buena parte del maletero con ese “bulto”? Al fin y al cabo, en el viaje podemos necesitar cuatro o cinco pañales (pongámonos dramáticos), no más. Lo mismo podemos decir de otros enseres que llevamos por inercia, por si acaso, pero que se pueden comprar en el destino.

No vamos a contar de nuevo esas claves que tanto se repiten en cualquier sitio: los objetos grandes y pesados debajo, etc. Vamos a recordar unas cuantas cosas de seguridad que nos van a venir bien, como por ejemplo:

  • Todo está bien encajado, pero ¿qué pasa si pinchas? ¿Puedes acceder con comodidad a la rueda de repuesto, y extraerla sin complicaciones?
  • ¿Alcanzas las herramientas sin tener que desmontarlo todo?
  • ¿Y si tienes que poner los triángulos? ¿Has de sacar todo el equipaje, o has sido previsor y los has colocado en un lugar más accesible?
  • Si llevas un pequeño botiquín o mantas, por si te quedas atascado, ¿accedes sin problemas?

Esto nos puede parecer exagerado, o ingenuo incluso, pero sería deseable que, sin necesidad de sacar todo del maletero, sepas exactamente dónde están las cosas más importantes que puedas necesitar en un imprevisto. Porque, como ya dijimos mil veces, los imprevistos jamás están en la agenda, por definición. No te olvides de algo importante: solemos hablar de los coches, pero el equipaje en moto también tiene su truco.

Foto | Sohum