Bolardos ¿asesinos?

bolardos-la-latina.jpg

La Real Academia de la Lengua define bolardo como un poste de hierro colado u otra materia hincado en el suelo y destinado a impedir el paso o aparcamiento de vehículos. Gracias a muchos de los alcaldes de nuestro país, demás de la anterior definición el bolardo podría calificarse como elemento intrínseco de cualquier postal urbana.

Ante el problema del mal aparcamiento, los ayuntamientos decidieron que la mejor solución era cortarlo de raiz. Y para ello, tomaron la solución de utilizar el bolardo en su batalla. Hoy en día hay calles de nuestra capital en las cuales, la densidad de bolardos es mucho mayor que la de cualquier planta. Vamos que en vez de plantar árboles decidieron que era mucho mejor plantar bolardos.

El bolardo cumple su función esencial. Evitan que conductores, repartidores y similares utilicen las aceras como su particular zona de aparcamiento. Pero más allá de su uso principal, también se han convertido en un elemento dañino para muchos usuarios de las vías, tanto peatones como ciclistas o motociclistas. Y no meto en este grupo a los conductores, porque cualquier daño en un vehículo, siempre será menor que la producida a un ser humano.

No hace falta rebuscar mucho en internet para encontrar casos de viandantes que han sufrido los efectos de un bolardo. Nadie se puede librar de un despiste. Podemos caminar mirando a otro lado y sentir como el bolardo se clava en nuestra tibia o rodilla o también podemos tropezar y ver como el “maldito” bolardo se cruza en nuestro camino.

Pero quizás muchos estéis pensando en esos bolardos de forma cilíndrica, fabricados en fundición y con sus aristas más o menos romas. El de la foto, de granito, habita en las calles del centro histórico de Madrid. Desconozco si existe en más ciudades. Granito, finalizado en pico y con aristas vivas. El sueño de cualquier motorista que por h o por b tiene la mala suerte de impactar sus huesos contra el. ¿A quién se le ocurrió la maravillosa idea de colocar semejante bolardo en medio de la calle?.

Si hablásemos de cine, podríamos comenzar esta películo como: de los mismos creadores del guardarraíl asesino. Además, para mayor gozo de los usuarios de estas calles, esto bolardos tienen una densidad mayor a la habitual. De qué sirve un bolardo cada metro si cualquier mortal sabe que un coche al menos mide 2 metros, y eso sí hablamos de un Smart, y que si hablamos de un vehículo “normal” nos vamos a tres metros en adelante.

Útiles o no, los bolardos son el paisaje de muchas de nuestras calles para gozo de muchos de nuestros governantes. Su utilidad, se podría poner en entredicho en muchas situaciones, pero debemos convivir con ellos y la única solución para evitar males mayores es circular o caminar con 1000 ojos extra a los que ya tenemos que llevar. Eso sí, algunos podrían tener un poco de ojo a la hora de elegirlos e instalarlos.

Fotos | Cascotes y chascarrillos

  • Esos bolardos no son nada comparados con los existentes en Pola de Siero-Asturias. C/ Marquesa de Canillejas.
    Merece la pena perder un momento y entrar en Google Maps/street view para verlo.
    Son auténticas espadas esperando no sólo un motorista sino también un peatón despistado que tropiece y quede “empalado” en ellas.

  • pdp

    ¿Y no podrían ser un poco más endebles? Seguirían evitando que la gente aparcara encima y si por casualidad alguien atinara en ellos con el coche pues se deformarían provocando menos daños que las moles de fundición que hay ahora mismo.

    Por cierto silorex, impresionantes los “pinchos” de esa calle 😛

    • Manuel Zarrabeitia

      M. Zarrabeitia, no pueden ser más endebles ni menos, tienen que ser eliminados porque son ilegales y no están previstos en ningún texto de Tráfico para no aparcar o invadir las aceras, están previstas las señales y las sanciones a los infractores.

  • Bolardos, hitos metálicos o de hormigón, de PVC, etc. Decenas de obstáculos pensados para evitar que los conductores estacionen sobre aceras y paseos. Así de triste, pero real. Me gustan más los árboles, pero claro, es que deben dejar más suciedad que los bolardos. A este paso ya no podremos sacudir los árboles mojados por la lluvia para empapar a los amigos cuando caminamos.

    Sí que son peligrosos, los bolardos digo, algunos mortales, como los que dice el comentarista anterior, como si de una espada vertical se tratase.

    Luego hay otros que me parecen muy cachondos, los de la siguiente imagen, redonditos, cual pelotitas que incitan a marcar el penalti de una final de Champions League.

    http://vecinosmtc.files.wordpress.com/2010/03/17bo

    A este paso me veo biondas -dobles y reforzadas, eso sí- en el casco urbano.

    ¿Será que nos estamos acercando a las ciudades del futuro?

    A los conductores y peatones, que en definitiva son los que usan la vía, les hace poca gracias, por no decir ninguna.

    Un saludo, leo todas sus entradas, pero no había hecho el ánimo de comentar hasta hoy.

  • #1 :-O

    Realmente son puros estiletes.

    Puedo llegar a entender que los pongan allí donde hay riesgo de que los conductores planten el coche encima de la acera, pero lo que no entiendo de ninguna manera es la colocación de estos artefactos en las aceras, cuando está permitido estacionar en la calzada. Anda que no se rayan coches al aparcar legalmente porque alguien ha decidido colocar cacharros de estos…

  • En mi calle pusieron bolardos de los cilíndricos, en un tramo de la calle. Los pusieron en la acera, no en el asfalto.

    Ahora los coches no aparcan en la acera, porque los bolardos lo impiden.

    Pero a los peatones nos cuesta un montón pasar, porque el ancho de la acera se ha reducido mucho (para que se pudiera “clavar” el bolardo).

    Y si vamos con bolsas con la compra, entonces ya vamos directamente por el asfalto o por la otra acera.

    Me gusta que se solucionen los problemas. Si ni los peatones ni los coches usan la acera, nadie se quejará de ella.

    🙂

  • PAL

    Y el iluminado a quien se le ocurrió poner hitos de PVC en medio de la calzada separando los sentidos habiendo un sólo carril por sentido y dentro de ciudad? (lo vi ayer en una calle de Reus, no lo había visto nunca). ¿Y si hay que rebasar algo? ¿Volando?

  • #6 Supongo que con eso lo que quieren es evitar precisamente que la peña se pare ahí en tol medio y haya que rebasarlos. 😉

  • En Bogota Colombia, también sucedió lo mismo, y la presión de los usuarios de la vía y los medios de comunicación, hizo que la administración pensara en una manera mejor para impedir que los vehículos se parquearan en los andenes, y esta presión dio frutos, toda vez que, en vez de invertir una millonada colocando los bolardos, se invirtió ese dinero para subir el nivel del anden y de paso arreglarlo, con un buen mobiliario urbano.

    Los bolardos de la fotografía, además de antiestéticos, presentan puntas que son un peligro latente para la vida y la integridad física de los usuarios de la vía, y de considerarse como tal, generaría la necesidad de buscar una solución para que la administración de la ciudad los retire. En Colombia, la constitución contempla las figuras de la acción de tutela, acción popular y acción de grupo. De existir allí una parecida, podrían hacer acopio de la misma, para que un juez constitucional ordene el retiro de semejante atentado contra la vida e integridad de la personas, y para que se invierta mejor el dinero de los contribuyentes, toda vez que, si sumamos el precio de cada bolardo por el numero de ellos, de seguro el valor total superaría con creces el precio del arreglo del anden con un buen mobiliario que incluya vegetación.

    • ezma

      ezma
      No me parece acertado subir el nivel del andén y de paso arreglarlo con un buen mobiliario urbano, como en algún caso hicieron en Colombia. Subir el nivel del andén para impedir aparcar, es una barrera física más, mejor sería, tal vez, la raya contínua blanca que no se puede rebasar, de igual longitud que la hilera de bolardos, que ésta, no debe ser la solución legalmente y, sí, comtemplar, como dice Julio César, “dado que la vía es bastante estrecha” la posibiloidad de hacerla peatonal y dotarla de buen mobiliario urbano y, por supuesto, retirar de inmediato esos “grotescos bolardos” ilegales, que son obstáculos físicos peligrosos, sobre todo, para invidentes y discapacitados y que, además supondría una malversación de fondos municipales invertir una millonada del costosísimo gasto de los bolardos y la mano de obra de su instalación.

  • En Bogota Colombia, también sucedió lo mismo, y la presión de los usuarios de la vía y los medios de comunicación, hizo que la administración pensara en una manera mejor para impedir que los vehículos se parquearan en los andenes, y esta presión dio frutos, toda vez que, en vez de invertir una millonada colocando los bolardos, se invirtió ese dinero para subir el nivel del anden y de paso arreglarlo, con un buen mobiliario urbano.

    Los bolardos de la fotografía, además de antiestéticos, presentan puntas que son un peligro latente para la vida y la integridad física de los usuarios de la vía, y de considerarse como tal, generaría la necesidad de buscar una solución para que la administración de la ciudad los retire. En Colombia, la constitución contempla las figuras de la acción de tutela, acción popular y acción de grupo. De existir allí una parecida, podrían hacer acopio de la misma, para que un juez constitucional ordene el retiro de semejante atentado contra la vida e integridad de la personas, y para que se invierta mejor el dinero de los contribuyentes, toda vez que, si sumamos el precio de cada bolardo por el numero de ellos, de seguro el valor total superaría con creces el precio del arreglo del anden con un buen mobiliario que incluya vegetación. Por ultimo, dado que la vía es bastante estrecha, por que no contemplan la posibilidad de volverla peatonal y de paso retiran todos esos grotescos bolardos.

  • ezma

    Manuel Zarrabeitia

    ¿Bolardos asesinos? Sorprendente, aunque los 9 comentarios tengan la mejor intención, ¿es qué en ninguno se hayan enterado que los bolardos no están previstos en los textos legales de Tráfico, en modo alguno, para no
    aparcar o invadir las aceras y zonas peatonales y que una hilera bolardos es una barrera física prohibida que puede sustituirse por una raya blanca contínua de la misma longitud qué la hilera?
    Los bolardos son obstáculos físicos prohibidos toda la vida en espacios públicos de las personas y que para evitar las infracciones están las señales y las medidas legales, entre ellas, las sanciones. ¿Nadie sabe qué los bolardos encubren malversación de fondos municipales, incluso una prevaricación? y, además, incumplen las normas en favor de las personas y, sobre todo, de los invidentes y discapacitados. Contesto a la pregunta, ¿A quién se le ocurrió la maravillosa idea de colocar semejante bolardo de granito en medio de la calle? Está claro, a algún concejal de Tráfico, incompetente e irresponsable. Los bolardos son ilegales. Bolardos NO, raya contínua blanca y sanciones SI.

  • ezma

    Manuel Zarrabeitia
    Deseo aclarar mi comentario publicado, pues omití nombrar los textos legales de Tráfico a que me refería, los cuales son el R.G.C., Reglamento General de Circulación y L.T.C.S.V., Ley de Tráfico, Circulación y Seguridad Vial que, en dichos textos ni siquiera de menciona la palabra bolardo, ni los estudiosos de Tráfico los han previsto para no aparcar o invadir las aceras o zonas peatonales. Bonita panorámica la de los bolardos de granito, finalizados en pico y con aristas vivas peligrosas, nada menos que en una calle del centro de Madrid.

    Por cierto, la pregunta que se mencionaba textualmente referida a un ‘semejante bolardo en medio de la calle’, se ve en la foto que en realidad son numerosos los bolardos de granito instalados en dos hileras que son auténticas barreras fisicas prohibidas que deben ser eliminadas.

  • urbanita

    Yo pienso que todo tiene su utilidad y el caso de los bolaros es para impedir el paso de los vehiculos por una zona en concreto.
    En sitios como el de la foto su uso es excesivo. Alteran en gran medida la forma en la que vemos nuestra ciudad destancando tanto sobre el resto del mobiliario urbano.
    Además de ser peligrosos para los vehiculos. Yo conozco personalmente a una persona que perdio su coche por uno de ellos. Tambien son tremendamente peligrosos para los peatones.

  • Manuel Zarrabeitia

    Ha pasado mucho tiempo. De nada sirvió decir que los bolardos encubren malversación o despilfarro incluso prevaricación. Los 500.000 bolardos del Madrid de Gallardón siguen tan campantes., pero si los bolardos son ilegales, no están previstos en los textos oficiales de Tráfico y Seguridad Vial ni siquiera se menciona en los referidos textos la palabra bolardo y ¿no son obstáculos físicos en los espacios públicos de las personas, sobre todo, de los invidentes y discapacitados?
    Pues que los bolardos ilegales no sigan invadiendo las ciudades.

  • Manuel Zarrabeitia

    Ningún texto de Tráfico expresa que para impedir el paso por una zona en concreto estén los bolardos, están las señales legales y las sanciones a los infractores, ¿no sustituye una raya continua blanca a una hilera de bolardos? No es válida la utilidad que los da urbanita en su comentario.
    Los bolardos tienen que ser eliminados, son propios de incompetentes e irresponsables.

  • Manuel Zarrabeitia E

    La Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, marquesa de Salvatierra, que fue ministra, diputada, senadora, alcaldesa de Sevilla y medalla de oro de Andalucia y el Diputado del Común Saavedra de la Comunidad de Canarias son conocedores de la invasión de bolardos ilegales en Las Palmas de Gran Canaria, hasta en los semáforos y pasos de peatones y en mayo 2012 se envió un escrito a la Defensora para su remisión al Ministro del Interior, titulado “Que los bolardos no sigan invadiendo las ciudades” y lleva retenido casi dos años y reiterada su remisión en 5 ocasiones, sin ninguna contestación ni un acuse de recibo.
    Nula actuación de ambos cargos septuagenarios de 70 y 78 años, sin eliminar un solo bolardo en favor de los invidentes y discapacitados.
    D

  • Manuel Zarrabeitia E

    Quise decir y no me fue posible, que los dos cargos que citamos de la Defensora del Pueblo, el Diputado del Común de Canarias y el alcalde de Las Palmas de Gran Canaria que siendo concejal de Urbanismo hace unos 9 años siguió la invasión de bolardos hasta en los semáforos y pasos de peatones que siguen sin eliminar, deben presentar la dimisión.

  • Manuel Zarrabeitia

    Muchísimas gracias a la revista CIRCULA SEGURO por publicar todos mis comentarios sobre los bolardos ilegales, sin limitación alguna mi derecho a la libertad de expresión, según lo previsto en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en virtud de lo cual también se puede responder por cualquier medio informativo.

  • Manuel Zarrabeitia

    ¿MADRID LA CAPITAL EUROPEA MÁS INVADIDA DE BOLARDOS?

    No puede seguir la invasión de bolardos de Madrid, que transciende a muchas ciudades que secundaron la iniciativa del precursor Gallardón, importantísimo letrado y de la Carrera Fiscal que, tal vez, durante su mandato de Alcalde acaso vio la mejor solución y ¿no creía que los bolardos eran obstáculos físicos en espacios públicos de las personas prohibidos toda la vida y que no están previstos en los textos legales de Tráfico, para no aparcar o invadir las aceras y sí lo están las señales y las sanciones a los infractores?
    De verdad, señor Gallardón, ¿no cree que tienen que eliminarse los 700.000 bolardos, según medios informativos, que invaden las calles de Madrid y numerosos pasos de peatones,también de otras ciudades, que son ilegales y encubren un derroche de fondos públicos, malversación y prevaricación.
    Señor Gallardón, ¿no sabe usted que la Defensora del Pueblo señora Becerril, protectora de los bolardos, lleva retenido más de dos años y cinco veces reiterado, un escrito al Ministro del Interior, titulado “Que los bolardos no sigan invadiendo las ciudades” y que por su negativa de remisión y nula actuación en favor de invidentes y discapacitados se pidió su dimisión y la de los alcaldes Saavedra y Cardona de Las Palmas de Gran Canaria?

    Firmado, M. Zarrabeitia
    Manuel Zarrabeitia Edilla, DNI 13489803G
    Pensionista del Estado

  • Manuel Zarrabeitia

    GALLARDÓN NUNCA DEBIÓ SER NOMBRADO MINISTRO DE JUSTICIA

    Gallardón durante los años de su mandato quiso cambiarlo todo, la ley del aborto, el Registro Civil, panorámica de Madrid, hasta llenando de bolardos numerosas calles de la capital con miles y miles de obstáculos físicos de hierro que son los bolardos, prohibidos toda la vida en los espacios públicos muy antes del ‘invento’ de los bolardos, que no permiten la libre movilidad de las personas y, sobre todo, un abuso y desprecio a los invidentes y discapacitados.

    Los bolardos no están previstos ni siquiera nombrados en los textos legales de Tráfico para no aparcar o invadir las aceras, para evitarlo están las señales y las sanciones a los infractores. También los bolardos originaron numerosos contusionados, incluso algunos casos de fallecidos.

    Las hileras de bolardos son barreras físicas prohibidas en los espacios públicos toda la vida, como antes decimos, y debieron sustituirse por líneas continuas blancas de igual longitud que las hileras y nunca por los bolardos ilegales que encubren despilfarro de dinero que no puede pagarse con fondos públicos, millones de euros, malversación y prevaricación y tiene que reintegrarse el gasto a los Ayuntamientos con cargo a los irresponsables e incompetentes que ordenaron invadir las calles con bolardos y también a su cargo la eliminación.

    Gallardón, experto letrado, y prepotente, nefasto le falló hasta el sentido común, por los bolardos ilegales, cometió un delito penal gravísimo con la invasión de bolardos en Madrid, sorprendente y alarmante sería conocer la cuantía a que se ha llegado y que la alcaldesa Botella protectora de los bolardos no se ha dignado informar, pese a que se le ha pedido y reiterado y Gallardón debió presentar la dimisión antes de renovar su mandato de alcalde y nunca, en un Estado de Derecho hubiera podido ser nombrado Ministro de Justicia nada menos que, por incumplimientos de la Ley, con la invasión de bolardos en Madrid y con dejar hipotecada muchas generaciones la capital. Fue absolutamente incompatible el nombramiento de Ministro de Justicia.

    Gallardón, fue tan ‘benefactor’ para Madrid, que a las 48 horas de su dimisión de superministro le designaron asesor vitalicio consejero permanente del Consejo Consultivo de la Comunidad de Madrid con 8.500 euros mensuales y coche oficial, seguirá en política, repugnante que a dos días de su cese no tendrá que preocuparse de empleo mientras que miles desempleados no encuentran un trabajo para poder subsistir y, además, podrá asesorar a la alcaldesa Botella y a su sucesor para que siga la proliferación de bolardos.

    Viva el ‘Faraón de Madrid’, el de la invasión de bolardos y que siga viviendo muchos años.

  • M.. Zarrabeitia

    QUE LOS BOLARDOS NO SIGAN INVADIENDO LAS CIUDADES

    Los bolardos, en modo alguno, están previstos en los textos legales de Tráfico R.G.C. y Ley de Tráfico, Circulación y Seguridad Vial, para no invadir y aparcar los vehículos en los espacios públicos de las personas y sí, están previstas las señales legales y las sanciones a los infractores. En los referidos textos legales ni siquiera se menciona la palabra bolardo.

    Si partimos de la base de que un bolardo es un obstáculo físico y los obstáculos físicos están prohibidos toda la vida en los espacios públicos, resulta una incongruencia que con los bolardos, precisamente, se vaya a impedir el paso de vehículos y aparcar en las aceras y zonas peatonales, es decir, prohibir el paso instalando bolardos que son obstáculos físicos prohibidos, como si se pusieran piedras o bloques de cemento. Está claro que los bolardos son ilegales, o ¿acaso han sido derogadas las señales y las sanciones a los infractores?

    No hay duda de que los bolardos encubren una malversación de fondos públicos, incluso una auténtica prevaricación. ¿No lo es, si una hilera de bolardos no se sustituye por una raya continua blanca de igual longitud, cuya raya continua no se puede rebasar, sería una infracción muy grave? Se evitaría el costosísimo gasto de los bolardos y su instalación. Pues tienen que eliminarse miles y miles de hileras de bolardos que nunca debieron de instalarse en las ciudades, bastaría la referida sustitución y aplicar las sanciones a los infractores y se aportarían importantes ingresos a los fondos públicos, no haría falta instalar bolardos. ¿Es que con la crisis que nos agobia, las ciudades van a seguir gastando millones de euros en bolardos ilegales? Si los bolardos fueran legales, ¿cómo es posible que no hayan sido previstos en los textos legales de Tráfico en los que, como antes decimos, ni siquiera está mencionada la palabra bolardo?

    Además, otra razón importantísima para su eliminación es que incumplen las normas vigentes en favor de las personas, son un abuso y desprecio, sobre todo, de los invidentes y discapacitados. Creemos que el Ministerio del Interior conocerá bien el caso de Madrid capital, publicado en medios informativos, con más de 500.000 bolardos, la capital europea más invadida de bolardos ilegales. ¿Guinness de obstáculos físicos a invidentes y discapacitados en los espacios públicos?

    ¿Qué más habrá que decir para que el Ministerio del Interior vista la ilegalidad de los bolardos promueva una disposición de carácter nacional y se aplique en todo el ámbito de ciudades españolas para evitar que los bolardos ilegales sigan invadiéndolas?

    Fdo. M. Zarrabeitia