Barbastro abre unas jornadas infantiles sobre Educación Vial

Jornadas de Educación Vial en Cehegín, Murcia

Desde hoy martes hasta el próximo viernes, 1 de agosto, 205 niños de 4 a 10 años aprenderán algunos puntos sobre Educación Vial de la mano de la Policía Local de la localidad oscense. Las jornadas se celebrarán en la ludoteca de verano organizada por la Concejalía de la Mujer del Ayuntamiento de Barbastro y la Cruz Roja del municipio aragonés.

Los niños que asistan a estos actos recibirán una formación teórico-práctica. En la parte de la teoría, las enseñanzas se ajustarán a las edades de los chavales, que aprenderán a ir bien sentados en las sillas reglamentarias, a andar correctamente por la calle, a conocer las señales y a circular en bici por la ciudad. Las clases prácticas se realizarán, en un circuito cedido por la DGT, a primeras horas de la mañana para evitar coincidir con la franja de más calor.

Poco a poco se va instaurando en nuestro país la cultura de las jornadas infantiles sobre el conocimiento de la vía. Ya hace tiempo que la FUNDACIÓN MAPFRE recorre las principales localidades españolas con su Caravana de Educación Vial, una iniciativa que cuenta con la dotación necesaria para la instalación de un Parque Móvil de Educación Vial diseñado para ocupar una extensión de 1.000 metros cuadrados. Los asistentes a este tipo de actos se cuentan por miles. En este contexto, la acción emprendida por el Ayuntamiento de Barbastro es un granito más de arena de la firme base que perseguimos para los niños de nuestro país.

¿Cuál debería ser la opción de futuro? Que este tipo de iniciativas dejaran de ser noticia. Que la Educación Vial pasase a ser un eslabón más de la cadena que supone la formación de una persona desde su más tierna edad. Al final, si resulta básico saber leer y escribir, resulta de vital importancia saber interpretar lo que nos dictan las señales de tráfico para evitar problemas al ir por la calle. ¿Es necesario que esa formación se lleve a cabo dentro de la escuela? Depende. De momento, este tipo de jornadas demuestran que pueden calar igual entre los chavales cuando se enmarcan en un contexto completamente lúdico. Lo importante es que los niños comprendan que lo que aprenden jugando no es un juego en realidad.

Vía | Franja Digital, FUNDACIÓN MAPFRE

Imagen | Ceheginet.com