Badent, ¿un resalto más llevadero?

Badent, banda reductora de velocidad modular, resalto

Hace algún tiempo nos llegaron noticias de los reductores de velocidad dentados Badent, un novedoso concepto en materia de bandas reductoras de velocidad (vulgo resaltos), que ahora ya es un producto totalmente tangible. Se diferencia de los clásicos resaltos en la altura escalonada y en la modularidad de sus tramos, que permiten construir resaltos dentados para múltiples usos.

Los tramos altos de Bandent miden de 5 a 6 cm, mientras que los bajos se quedan en 1 a 2 cm, prácticamente a ras de suelo. Combinando ambos tipos de pieza se consiguen diferentes anchos de vía, aptos tanto para turismos o motos como para autobuses o camiones.

Badent, banda reductora de velocidad modular, resalto

De cara al conductor, Badent recuerda a los cojines berlineses, esos resaltos de cuerpo aislado en mitad de la calzada que, si se pasan como es debido, no destrozan la suspensión ni los neumáticos del coche. Por lo tanto, cuando uno encuentra un Badent en el paso, debe esforzarse en hacer coincidir la trayectoria del vehículo con los tramos de resalto de menor altura. Esto, lógicamente, implica una moderación de la velocidad.

Badent, banda reductora de velocidad modular, resalto

Incluso, para aquellas zonas donde la velocidad de paso sea un problema sensible, como es la proximidad a zonas escolares, se pueden colocar dos resaltos seguidos, pero sin alinear los pasos rebajados, de manera que el conductor deba moderar la velocidad para reseguir el trazado ideal por las zonas bajas, evitando las partes altas de los resaltos dentados.

Badent, banda reductora de velocidad modular, resalto

Como idea para erradicar los temidos resaltos no está nada mal. Sirve a su propósito de forzar la reducción de velocidad y, bien empleado por el conductor, no contribuye a degradar la mecánica del vehículo. Sí que sería necesario, sin embargo, informar adecuadamente a los conductores sobre cuál es la mejor manera de pasar por ellos y, de paso, las razones por las que se colocan, que no es otra que la necesidad de moderar la velocidad en puntos concretos de la vía.

Y esto nos lleva, de forma directa, al titular de la vía. En este sentido, Badent presenta los mismos inconvenientes que cualquier otro resalto convencional. Y es que sin un criterio claro y lógico de uso en la vía, Badent puede convertirse en un obstáculo más. Claro que eso no es cosa de este invento. Ya se sabe que hasta la mejor herramienta, en las manos equivocadas, deja de ser una buena herramienta.