¿Autoescuelas o cursos de conducción avanzada?

Formación continuada de la conducción

Interesante, la pregunta que nos llega a través del formulario de contacto sobre la formación de conductores. Elisa nos plantea el siguiente dilema:

Supongamos que una persona se acaba de sacar el carnet y quiere seguir aprendiendo de manos de un buen profesional. ¿Qué opciones tiene? En general veo dos: autoescuela (están muy llenas de alumnos y es difícil que te encuentren ‘huecos’), o cursos de perfeccionamiento (son una cosa puntual). En fin, ¿qué podéis recomendar a alguien que quiere seguir aprendiendo de manera regular?

Al leerla me parece que la pregunta merece algo más que un correo electrónico por respuesta, así que hoy vamos a hablar de la formación de conductores más allá de la obtención del permiso, sobre las opciones que tenemos y sobre cuál es la más idónea para cada caso. Porque, sí, quizá a una persona le convenga una solución que a otra no le va tan bien.

Aprender en familia

Aprender a conducir

Incorporo esta opción a sabiendas de que alguno arrugará la nariz en cuanto la vea, pero quizá otros no tanto. Como todo en la vida, no se trata simplemente del método o herramienta que se emplee, sino quién la ponga en acción. Pongo un ejemplo práctico con nombre y apellido: Javier Costas. Nuestro compañero ha afirmado en más de una ocasión que siendo un crío su abuelo, Paco Costas, lo formaba en un circuito. ¿A alguien se le ocurre un maestro mejor?

La limitación de este sistema, por lo tanto, no está tanto en que sean los familiares quienes ayuden al conductor en su perfeccionamiento, sino saber de un lado si esos familiares poseen unos mínimos conocimientos sobre la materia que imparten y si tienen las habilidades y las actitudes propias de alguien que tiene que formar a otra persona en una materia tan delicada como es el perfeccionamiento de la conducción. Y ahí es donde podemos encontrar sorpresas desagradables.

Que una persona crea que sabe conducir no quiere decir que sepa conducir. Y aunque sepa conducir de un modo razonable, no tiene por qué saber transmitir su experiencia a otra persona. Eso, si aceptamos que haya alguien que realmente sepa conducir, claro. Yo prefiero pensar que estamos a bordo de un aprendizaje continuo sin un final a la vista.

Aprender más en la autoescuela

Clases en autoescuela

Mejorar el aprendizaje en una autoescuela, en una escuela de conductores si nos ponemos serios, es una opción muy válida para un determinado grupo de conductores: aquellos que, con todo y con haber aprobado el examen en su día, no se ven a sí mismos capacitados para ponerse al volante.

En un caso extremo, hablaríamos de conductores aquejados de amaxofobia, y en ese caso desde luego es necesario el papel de un profesor de formación vial que conozca los recursos para hacer frente a ese trastorno, pero sin llegar a ese punto hay conductores que se notan faltos de soltura, por ejemplo, y pueden recibir unas clases donde el profesor les indicará en qué fallan y cómo pueden poner remedio a esas carencias.

Por propia experiencia puedo asegurar que muchos conductores de este perfil recibieron en su día una formación algo precaria y cuando buscan ayuda generalmente les fallan conceptos básicos, tanto en la parte mecánica del manejo del vehículo como en cuestiones relativas a la observación, nada que no pueda enderezar un buen profesor de formación vial sensible con estos problemas. Además, en casos como estos se incorporan temas relativos al tráfico y a la circulación, sobre todo si el conductor lleva mucho tiempo sin coger un coche.

Aprender en un curso de conducción avanzada

Cursos de conducción en condiciones de baja adherencia

Finalmente, hay conductores que, con todo y tener los conocimientos, destrezas y actitudes necesarios para una conducción segura, y teniendo la soltura que da coger el coche prácticamente a diario, entienden que a medida que pasa el tiempo los coches evolucionan e incorporan sistemas que hay que conocer más allá de la parte teórica, o bien hay situaciones que nunca han podido practicar de forma suficiente y en compañía de alguien que sepa más del tema, como el caso de conducción en condiciones de baja adherencia, y también los necesarios aprendizajes sobre conducción eficiente.

Para estas personas, un curso de perfeccionamiento de la conducción es lo más indicado. En el debate que propició allá por diciembre Esteban Viso sobre si los cursos de perfeccionamiento son deseables o necesarios, incluso llegamos a esbozar si no deberían ser obligatorios. En este sentido, la verdad oficial dice que lo que se impone por obligación difícilmente se acepta de buen grado, y ese es un aspecto en el que no puedo estar de acuerdo, más si tenemos en cuenta que el interés por estos cursos se da normalmente en personas ya sensibilizadas con el problema vial.

Por otra parte, está la pregunta de cuándo hacer un curso de perfeccionamiento de la conducción. Y aquí también depende de cómo sea el conductor. Si hablamos de un conductor novel, lo más recomendable es que esa formación adicional se realice cuando el conductor ya haya integrado, ya haya hecho suya, toda la formación que recibió al obtener el permiso de conducir. Y si hablamos de un conductor que se sienta muy inseguro con el coche, quizá lo más recomendable es que antes pase por la autoescuela y descarte (o ponga remedio a) el miedo a la conducción.

De todas formas, este tipo de formaciones revisten un problema común, y es que por su estructura desatienden algo que es la base fundamental de la formación vial: la repetición para la consecución del hábito. Claro, en las clases puntuales que puedan tener lugar en una autoescuela y en los cursos de perfeccionamiento de la conducción se machacan algunos detalles que están fallando, pero luego le queda al conductor la difícil tarea de mecanizar lo aprendido y, dependiendo de cómo sea la persona, ese proceso puede llevar su tiempo, por lo que es el conductor quien debe estar atento a modificar sus hábitos ya en solitario.

Quitando eso, vuelvo a insistir hasta la afonía si es preciso en la necesidad de realizar una formación continuada sobre algo tan serio como es el manejo de vehículos. Por opciones no creo que sea…

En Circula Seguro | Cursos de conducción y perfeccionamiento, ¿deseables o necesarios?

  • elisaalos

    Muchas gracias Josep por contestar en este post a mi pregunta. Creo que me hecho una idea bastante clara de lo que querría.
    No obstante tengo otro problema: yo conozco a un profesor de autoescuela buenísimo con el que tomé clases después del carnet, pero las autoescuelas están llenas y es difícil que te encuentren huecos. ¿Sabeis de algún sitio más especializado en formación de gente que ya tiene el carnet?

    Gracias de nuevo!

    • Josep Camós

      Eso depende de tu zona. Lo mejor es preguntar a ex alumnos o al profe este que conoces, que tendrá información más de primera mano. 🙂

      • 51707

        Muchas gracias de nuevo!

    • Antonio Serrano

      Hola Elisa:
      Hay escuelas de conducción donde se forma en las diferentes técnicas que menciona Josep, otras en las que se forma en prevención de riesgos laborales viales (conducción preventiva y demás), pero creo que ninguna ofrece una formación continuada y completa como cuando aprendemos inglés (gramática, conversación, escucha, escritura, lectura). Suelen ser o cursos dirigidos a particulares con una duración limitada (1 ó 2 jornadas) o dirigidos a grupos más numerosos, generalmente de empresas. Otra opción sería el e-learning, pero es difícil actuar sobre las destrezas y los valores desde ese medio.

      Creo entender que lo que tú deseas sería una formación continuada y/o periódica como la que puede darse en el CAP de conductores profesionales, donde ven diferentes aspectos teóricos y prácticos. Me temo que eso no existe en España… y sería bueno demandarlo a las autoridades. Imaginaos un piloto de aviación que obtiene su licencia y ya está. Es decir, que no tuviese que acreditar horas de vuelo, pasar reconocimientos médicos serios (discutibles en el caso de la conducción) y que no se actualizase para conocer los nuevos protocolos del equipo que manejan o de su profesión. No está cubierta esa necesidad que presentan muchos conductores, ni está previsto que se aborde.

      Otra opción para formarte es trabajar en una empresa con una cultura de seguridad bien desarrollada que haya implantado un programa de formación en conducción que te permita adquirir todos los años nuevos conocimientos y destrezas, financiado por la empresa y a lo largo de 3-5 años. Pero de estas empresas ya sabes que no hay muchas, y suelen ser multinacionales de origen británico, estadounidense, holandés, etc.

      Si te sirve para darte ánimos, creo que hay dos principios que te serán de gran ayuda:
      – Seguir leyendo y participando en Circula Seguro y otras fuentes fiables de internet, donde podemos completar nuestra formación.
      – Insistir en mejorar tu formación y desconfiar de tu pericia y de la de otros: es uno de los problemas de los conductores, que nos creemos que “controlamos” por nuestra experiencia o “sabiduría”. Nada más lejos de la realidad. El día que no tengamos nada nuevo que aprender estaremos acabados.

      • elisaalos

        Gracias, Antonio, por entender a la perfección lo que me gustaría poder hacer, pero que no veo cómo. Tienes razón al decir que se presta mucha más atención y exigencia en la seguridad aeronáutica. ¿Alguien se imagina que a los pilotos de avion se les diera un cursillo, se los pusiera a volar y les dijeran algo parecido a eso de ‘ten en cuenta que cuando te sacas el carnet no sabes conducir, a conducir se aprende con la práctica’? Pues no, un piloto no hace según qué si no tiene una preparación por encima de lo que necesita. Y el pobre que quiere seguir aprendiendo ‘más’ a conducir, como en cualquier otra materia ¿qué se supone que puede hacer?

  • dvaidgn

    para el conductor medio en mi opinion mas q cursos de conduccion lo q les hace falta es sentido comun, casi la totalidad de los accidentes ocurren no por q el conductor no tenga las sufientes herramientas sino por q simplemente actuo como un tornillo.

    claro esta q los cursos son recomendables pero si no los haces tampoco pasa nada

    • Antonio Serrano

      Totalmente de acuerdo excepto con un matiz de la última frase: en esos cursos lo principal es (o debería ser) transmitir sentido común, y luego el resto de los contenidos. Así que, no siendo imprescindibles, si son muy recomendables.

      Es más, podemos encontrarnos conduciendo un coche moderno con cantidad de tecnología y no saber para qué sirve, o incluso utilizarla de forma inadecuada (insegura) o ineficiente (más consumo, más emisiones, menos velocidad…)

  • escargot

    ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero! ¡Yo quiero!

    Lo bien que me vendría un curso de ésos… el otro día pillé hielo y casi me quedo con el coche mirando a Francia. Menos mal que no iba muy fuerte.

    Cursos que me gustaría hacer:

    – Uno de aparcar, ya que aparco de oído. Tablatura por lo menos, y si es solfeo mucho mejor. 😉

    – Uno de conducción eficiente para que me aprieten las tuercas en ese sentido. Me he desbandado que da gusto y no consigo bajar de los 5 y pico.

    – Uno de conducción extrema: hielo, nieve y demás cosillas eventuales.

    – Un curso de mecánica.

    – Uno de pequeñas cosas prácticas: poner cadenas, cambiar luces… esas cosas que parecen tan fáciles pero no sé hacer porque tengo zarpas en lugar de manos.

    Que me enseñen a coger las curvas echando el freno de mano puede ser divertido… necesario ya no. Pero las cosas que he dicho sí que me parecen importantes. Y cursos no sé si habrá, pero por lo menos deberíamos estar enterados.

    • stormer

      Para aparcar no creo que necesites un cursillo, sólo un poco de teoría.

      Lo primero es que vayas a practicar a algún sitio con poco tráfico y lo hagas con toda la paciencia y tranquilidad, porque un aparcamiento ordinario no te dará la tranquilidad suficiente que se necesita para aprender a manejar el coche en un espacio reducido, y porque no es recomendable que “aprendas” a aparcar en un desplazamiento común porque es algo que como poco atraerá gran parte de tu atención como cualquier otro aprendizaje, y eso en un entorno urbano puede suponer que no veas a un peatón que se te ponga detrás, así que lo mejor es eliminar cualquier posible molestia que te reste concentración y seguridad.

      Es importante que aprendas a controlar el espacio del que dispones y de cómo debes acelerar y usar la dirección para acercarte al bordillo tanto como quieras reduciendo al máximo el desplazamiento longitudinal del vehículo (esto es de perogrullo xDDD).

      Para empezar es importante que coloques el retrovisor del lado donde quede el bordillo mirando hacia abajo y mirando hacia ti lo máximo posible, de manera que obtendrás una perspectiva muy clara de cuán cerca tienes el bordillo (si no me explico bien puedo enlazar una foto para tener una idea de cómo hay que colocarlo). Poder ver con claridad el bordillo nos ayudará a controlar mejor su distancia y por lo tanto si debemos girar más o menos el volante para evitar golpes de las ruedas contra éste.

      Una vez colocado el espejo en dicha posición debemos empezar a girar mientras maniobramos, pero teniendo en cuenta que cuánto más rápido se mueva el coche longitudinalmente menos preciso será su giro, y eso hará que necesitemos más espacio entre los coches u obstáculos entre los que queremos estacionar.

      Lo siguiente es básico, y es sacar la cabeza por la ventanilla para observar el espacio de que dispone el neumático delantero si no estamos muy seguros (el trasero lo controlamos perfectamente con el retrovisor). En caso de que queramos conocer el espacio que hay entre nuestro coche y los próximos (el de atrás sobretodo) lo más práctico es bajarse y comprobarlo, teniendo en cuenta ese espacio una vez reanudemos el aparcamiento (Sí, ¡es posible aparcar sin tocar a nadie si miramos un poquito!!!). Insisto en que para controlar el espacio primero es básico saber controlar el coche y ello requiere práctica.

      En resumen:

      – El retrovisor del lado del bordillo, hacia abajo y hacia nosotros, de manera que veamos el bordillo como si estuviéramos fuera del coche.

      – Aprender con calma y en un sitio apto cómo se comporta el coche dependiendo de si giramos y aceleramos más o menos, y buscar la mejor combinación para que el coche se desplace longitudinalmente lo mínimo posible.

      – Salir del coche si es necesario para conocer claramente de cuánto espacio disponemos para la maniobra, y hacerlo con antelación para evitar contacto con otros objetos.

      – Cuánto más lentos vayamos, menos espacio recorre el coche mientras gira, lo que nos proporciona maniobrabilidad.

      Además añado un par de cosas importantes:

      – Girar la dirección en parado aumenta considerablemente los esfuerzos realizados por la dirección asistida y además gasta los neumáticos en exceso en el punto de contacto con el suelo.

      – Mantener la dirección girada al tope mucho rato le provoca mucho sobreesfuerzo al sistema y esto a la larga puede causar una avería importante.

      Ah!! Y por seguridad usar el intermitente al estacionar y al salir del sitio, y controlar a menudo que no haya nadie cerca del coche mientras maniobramos.

      • escargot

        Uff…

        Ni cursillo ni teoría, lo que necesito son las referencias. Tenía apuntadas las del coche de la autoescuela y perdí el papel.

        De todos modos, dependerá del tipo de coche. Una pena. Por eso iba lo de la tablatura y el solfeo. Que, si puede ser, mejor unas referencias que sirvan para cualquier coche… si es que eso existe.

        La teoría me la sé, lo que echo en falta a tu comentario son las referencias precisamente. Y recuerdo algunas, no todas. Aunque me apaño bastante bien con lo que sé y lo que recuerdo, ya que no me hace falta salirme del coche para ver si tengo que ajustar… sólo lo hago para ver si me estoy comiendo la línea amarilla.

        Eso sí, un truco para saber si en ese hueco cabe mi coche antes de pasar por al lado… eso sí que me vendría bien.

        • stormer

          Lo malo es que cada coche es distinto, tiene medidas distintas, radio de giro distinto… No sé, yo creo que la clave es practicar y, de la misma manera que por ejemplo sabemos cuánto girar en una calle estrecha para no tocar con el coche, pues saber maniobrar lo justo para colocar el coche como deseemos. Y con más y más práctica, al final ganas en velocidad y fluidez…

          • escargot

            Claro, ése es el problema. Entonces, definitivamente… el coche no tiene solfeo.

            Encima sólo estaba pensando en las dimensiones… ni se me había ocurrido pensar en el radio de giro ni nada de eso.

    • Antonio Serrano

      Hola Escargot:

      Te paso algunas referencias de internet por si te ayudan a resolver algunas dudas. De todo eso que mencionas creo que se ha hablado en Circula Seguro, pero por si acaso…:

      Aparcar: consejos publicados en la revista de la DGT. Yo creo que consiste en practicar vigiando la seguridad y respetando al resto de usuarios y vehículos. Al final, cuando te hayas aprendido las referencias de tu coche, te tocará conducir otro coche y la habremos liado. Tranquila que eso pasa las primeras 10.000 veces que aparcas 😉
      http://asp-es.secure-zone.net/v2/index.jsp?id=736/1618/9687&lng=es&startPage=48 

      Cadenas: hay infinidad de videos en internet. Creo que la clave es tener las cadenas adecuadas, saber dónde ponerlas (manual del conductor) y practicar en seco y con tranquilidad, no esperar al día en que nos hagan falta. Te sorprenderá lo fácil que es poner cadenas, tanto metálicas como de lona. Te paso un video como muestra:
      http://www.pacocostas.com/motor?/blog/opinion/ha-llegado-la-nieve1/

      Conducción eficiente: hay muchas fuentes de información en internet que al menos te permitirán conocer lo más básico sin entrar en sutilezas. Hasta el año pasado había cursos gratuitos para conductores particulares subvencionados por las comunidades con fondos de la UE. Te paso un manual del IDAE sobre estos temas:
      http://www.idae.es/index.php/mod.documentos/mem.descarga?file=/documentos_manualPME_6bc54e20.pdf

      Y hay numerosos videos:
      http://www.idae.es/index.php/mod.pags/mem.detalle/relcategoria.2580/id.301 

      De todos modos te aconsejo echarle un buen vistazo al manual del conductor de tu coche, pues dará consejos sobre el cambio de luces y algunas cuestiones de mecánica a nivel de usuario.

      Sobre conducción sobre hielo, nieve y demás, te propongo echarle un ojo a las entradas de Josep sobre estos temas (no hace mucho) y de nuevo hay mucha información interesante y fiable en internet.

      FITSA tiene información interesante sobre aspectos de seguridad de los automóviles: http://www.fundacionfitsa.org/publicaciones.php

      Espero haber sido de utilidad hasta que tengas ocasión de hacer un curso sobre ello.

      • escargot

        Justo ahí están las referencias… ¡mil gracias!

        Claro, eso me fallaba… que creía que tenía que hacer coincidir el culo de mi coche con algo (un vocabulario muy técnico, sí)… y era mi eje trasero con el parachoques del otro.

        Genial.

        Ya me miraré los otros. El de conducción eficiente del IDAE sí que lo había visto.

  • ds19tiburon

    Me gustaría aportar una tercera opción que no se ha comentado. Cuando me saqué el carnet de conducir, me agencié un “equipo” completo para la conducción: los guantes (sí, guantes de conducir, de los que cubren los dedos por completo y tienen orificios par las articulaciones y que empleo siempre al volante) y dos libros sobre técnicas de conducción.

    Permítaseme decir que estos dos libros son, sin ánimo de hacer publicidad de ellos por obtener ningún beneficio económico (que no lo recibo), sino por compartir una información que puede sernos útiles a todos, son los de José María Quesada “Conducción al límite”, y de Joan Arnella “Seguridad en la conducción. Las mejores técnicas).

    A estas obras les debo una valiosísimas lecciones, que he podido poner en práctica, tanto las más básicas y cotidianas de forma continuada, así como algunas de emergencia en determinadas ocasiones.

    De las primeras, decir que los ocupantes que me acompañaban supieron apreciar el confort y tranquilidad que estas brindan tanto a ocupantes como al conductor. Respecto de las segundas (las de emergencia), si bien no fueron ni espectaculares ni mucho menos de matrícula de honor en el caso de ejercitarse en un curso de conducción, me permitieron salir del peligro sin daño alguno, tanto personal como mecánico. Y digo esto sin deseo de alabarme.

    Desde luego, como indica el señor Camós, no hay nada como el curso de conducción con profesionales para experimentar y aprender la forma correcta de control y conducción; pero por otra parte, para aquellos a los que, como a mí, el tiempo y el dinero no nos permiten poder cursarlos, hay otras opciones interesantes y de gran ayuda que no deben ser menospreciadas, lo digo por humilde experiencia. ¡Y no me olvído de la famosa serie “La segunda oportunidad”, del genial Paco Costas, cuyos consejos siguen plenamente vigentes, a pesar de los avances tecnológicos!

    En fin, fiel a mis extensiones, recibid un saludo todos los lectores y redactores.

    PD: Un saludo a escargot, a quien espero le sirvan en especial estos libros al estar deseosa de aprender cosas nuevas. Por cierto, lo del freno de mano en curva, no pienses que no es tan necesario en casos de extrema urgencia; en esos libros te lo explican.

    • escargot

      Si no creo que el freno de mano sea necesario para eso… lo que pasa es que tengo unos compañeros que son así de majos (en serio) y uno me dijo que sabía hacer eso. Le gusta mucho montarse sus propios rallies.

      Tomo nota de los libros, muchas gracias. Y la serie la conozco pero no he visto mucho. A ver si me entero de dónde verla.

      • 51707

        La serie la puedes buscar en Internet (se encuentra rápido), es muy interesante.

        • 51265

          De hecho puedes encontrarla en Youtube, subida por el propio Paco Costas. Aunque sea antigua, yo diría que el 99% de los consejos son perfectamente válidos hoy en día.

          • escargot

            Pues la buscaré. Primero me enteraré de la lista de capítulos para no dejarme ni uno. Gracias. 🙂

          • Josep Camós

            Ahí va:

            Lista de episodios

            Vídeos

            ¡Que aproveche! 🙂

          • escargot

            ¡Muchas gracias! 🙂

            ¿Sólo son 24? Pensaba que serían más.

          • escargot

            No me va el 3. 🙁

            Dejé la serie colgada por eso pero es que hoy, que tenía ganas de seguir, tampoco va.

    • escargot

      Me he comprado el de José María Quesada y le he echado un vistazo rápido. Pinta realmente bien. 🙂

      Ya os contaré. Estaría bien que hubiera algún artículo en el que comentar nuestras lecturas, visionados y audiciones sobre la conducción. Podría dar mucho juego.

  • 51764

    Yo soy uno de esos profesionales que se dedica a impartir cursos de conducción avanzada (perfeccionamiento, deportiva, eficiente, etc…)
    Debo decir que los recomiendo y me parece muy peligroso que no sean obligatorios y no es porque sea mi forma de vida, sino porque la experiencia me ha demostrado que hay dos características de los conductores que los hacen potencialmente peligrosos:

    – El desconocimiento casi absoluto acerca de la física del automóvil. Al fin y al cabo, los coches (como todo) están sometidos a las leyes de la física y es imprescindible conocer dónde están los límites para no sobrepasarlos. De acuerdo que los vehículos modernos han avanzado una barbaridad en sistemas de seguridad, pero ojo!!! que muchos de estos sistemas son un arma de doble filo, pues hacen la conducción más fácil bajo cualquier circunstancia (o dicho de otra manera, nos permiten circular cerca del límite de adherencia de una manera más imperceptible) y eso tiene sus riesgos si no somos conscientes de lo que estamos haciendo, pues en caso de imprevisto, la “magia de la electrónica” puede ser una enemiga en vez de lo contrario.

    – El desconocimiento del comportamiento “bajo situaciones de máximo stress” de cada uno. Uno de los ejercicios que más me gusta hacer con los alumnos es montar una supuesta prueba en la que van a probar tal o cual sistema y a la hora de la verdad en el momento que llega la “acción” les cambio los esquemas de lo que ellos pensaban que iban a hacer (p ej. les tapo los ojos, les digo con anterioridad que les voy a indicar una dirección de esquiva de un obstáculo y al final no digo nada, etc…). Este ejercicio lo hago para que analicen cual ha sido su comportamiento en una situación límite que no esperaban y aprendan a sistematizar (en la medida de lo posible) reacciones lógicas ante peligros reales. No os podéis imaginar la variedad de reacciones que tiene la gente (desde quedarse rígidos como un palo y no ser capaces de hacer nada, hasta acelerar en vez de frenar y no ser capaces de admitir que han hecho eso, no eran conscientes.)

    Lo siento por la extensión del comentario, pero es que no puedo soportar cuando achacan la siniestralidad vial a factores como la velocidad, el alcohol, etc… cuando lo que creo que los factores decisivos son la falta de atención y la “inconsciencia”, en el mejor sentido de la palabra. Aunque los otros factores también tienen su importancia, por supuesto.

    No quiero terminar el comentario sin felicitaros por el magnífico trabajo que hacéis desde este blog. Os leo desde hace tiempo pero este es mi primer comentario.

    Saludos

    • Josep Camós

      Muchas gracias por el comentario… y un tirón de orejas por no participar más a menudo. 🙂

  • Antonio Serrano

    Una fuente de información que no sustituye a la formación presencial es la información fiable compartida en internet. Prueba de ello es este mismo blog, que permite intercambiar, opinar y aprender sobre seguridad en la conducción. Creo que siempre que las fuentes sean fiables (podemos comparar varias de ellas) y mantengamos un espíritu crítico, podremos aprender bastante en internet, mejor que con “radio macuto”, en el bar hablando con el vecino que conoce a un mecánico o cuyo yerno es taxista. Y eso puede reforzar nuestro interés hasta que podamos participar en un curso y resolver todas nuestras inquietudes. Al final los cursos sólo se extienden 1 ó 2 jornadas, y el trabajo viene luego, en practicar las técnicas en nuestro día a día cuando sean practicables (no pilotaje) y no pongan en peligro a otros.

  • José Luis

    Yo hice un curso similar, pero de moto, en las instalaciones de Honda. Me fue muy útil, y estoy pensando seriamente en volver a coger mi moto, tras haber tenido un accidente que terminó con fractura de tibia.

    Son cursos intensivos que ayudan a mejorar la destreza con el vehículo.

    Es un mercado quizás no muy explotado en España y que quizás podría tener futuro si las marcas apoyasen la creación de instalaciones.

    José Luis.