Aunque estés en el extranjero, respeta los límites de velocidad

Límites de velocidad

Suele ser algo inherente al ser humano desde su más tierna infancia, jugar a estirar la cuerda para ver lo que puede dar de sí (normalmente hasta que te cae una colleja). Luego el enfoque cambia e intentas hacer cosas que te tienen digamos, prohibidas, cuando nadie te está mirando. Así nos pasamos durante toda la vida jugando con el riesgo, el peligro. Parece que esto también ocurre cuando estamos fuera de nuestra casa o más concretamente, fuera de nuestro país y entonces nos olvidamos de una de las reglas básicas de la conducción. Pero es que aunque estemos en el extranjero, debemos seguir respetando los límites de velocidad.

Y no porque como en Francia, por ejemplo, también nos puedan retirar los puntos o que en el resto de países nos retengan el vehículo hasta que abonemos en el acto y en metálico la multa. Eso es lo de menos. Lo peor es que obviamos de forma deliberada una de las normativas de circulación que debemos cumplir por el simple hecho de estar fuera de nuestra casa.

Ejemplos seguro que encontráis muchos en algunas carreteras españolas, pero nosotros os vamos a poner en concreto uno que ya hemos observado durante muchos años. Se trata de la Autopista A62 que une Tordesillas con Portugal pasando por Salamanca y ruta de todos los residentes portugueses en Europa que vuelven a casa por vacaciones.

Es una ruta que realizo relativamente con cierta frecuencia, siempre a la misma velocidad gracias al control de crucero por lo que las referencias de velocidad siempre son las mismas entre los vehículos.

Pues bien, circulando antes por la AP6 y la A6, las velocidades son más o menos las normales que nos podemos encontrar en cualquier carretera, con vehículos que circulan un poco por debajo del 120 o un poco por arriba.

Ahora bien, una vez que nos adentramos en la A62, de repente nos convertimos en los más lentos y con diferencia. Cientos de vehículos con matriculas francesas, suizas, alemanas, danesas y portuguesas circulan aproximadamente a una media de 150 km/h cuando todos en sus países tienen límites de velocidad inferiores. ¿Acaso estar en España les da algún tipo de impunidad para respetar los límites de velocidad?

No caigamos en la confianza absurda de pensar que el riesgo a ser multado merece la pena. El riesgo a sufrir un accidente no lo merece en ningún caso para una ganancia absurda de tiempo (en muchos casos la ganancia se esfuma en paradas extremadamente prolongadas en las áreas de servicio).3

Circulamos en un entorno que no conocemos, con otras costumbres, otra meteorología, otras formas de construir carreteras, con otras particularidades. ¿Estás fuera de casa? Pues mejor nos lo pones. Da ejemplo.

En Circula Seguro | Velocidad excesiva, “un contrato definido”
Foto | Tom Ellis

  • Borja

    No considero acertado afirmar que es conveniente no saltarse el límite de 120 porque es peligroso. A día de hoy es perfectamente viable conducir a más velocidad sin que ello suponga un mayor peligro. Con esto no quiero decir que recomiende a cualquiera saltarse los límites, ya que considero que no merece la pena pagar una multa por llegar diez minutos antes al destino, y no merece la pena tampoco ir todo el viaje pendiente de si vas a ser cazado por un radar.

  • José Luis

    Muy interesante este tema de hacer cosas prohibidas cuando nadie te está mirando. Yo considero que una persona es educada cuando hace lo correcto aunque nadie le esté mirando, solo porque en su interior considera que es lo que tiene que hacer. Por ejemplo, esperar a que el semáforo se ponga verde para cruzar aunque no haya ningún coche y no haya nadie mirando.

    Por eso pienso que, por ejemplo, Gran Bretaña, que es uno de los países con mejores cifras de siniestralidad, no las tiene por la educación de sus conductores, sino por el miedo a las sanciones.

    Esto me lo demuestra el hecho de que cada vez que voy de vacaciones a Alicante veo a unos cuantos conductores británicos, con coches británicos, saltarse semáforos, circular con exceso de velocidad e incluso circular por dirección contraria. (Aunque esto, por su origen, puede ser solo torpeza).

    ¿Por qué hacen eso aquí y seguramente no en su país? Porque aquí no tienen miedo a las sanciones, porque saben que no les van a pillar y si les pillan el guardia de turno no hará nada por sancionarles. ¿Conocerán nuestro refrán que dice “Eres más vago que la chaqueta de un guardia”?

    Curiosamente hoy, coincidencia, he visto un coche extranjero circular con una matrícula no comunitaria y sin llevar el óvalo con las iniciales de su país, tan tranquilo. ¿Os imagináis lo que duraría un coche circulando así en Francia o Portugal sin ser sancionado?

    • Borja

      Yo siempre he considerado que el que es educado y civilizado, lo es en el centro de una gran ciudad y en una isla desierta. Por eso me suelen caer mal los neerlandeses, que si bien te miran con lupa cuando vas a su país por considerarnos incivilizados, su comportamiento deja mucho que desear cuando veranean en el nuestro.
      En cuanto al ejemplo que has puesto, no me parece el más acertado. Me he recorrido Reino Unido de sur a norte y, sus conductores, no destacan precisamente por su cumplimiento exhaustivo de las normas de circulación. Eso sí, los conductores británicos tienen algo que no tiene el grueso de conductores españoles: el respeto por los demás.

      • José Luis

        Estoy totalmente de acuerdo contigo en todo, Borja.

        Lo que quería decir es que los conductores ingleses no son educados, cumplen las normas por miedo a las sanciones, igual que en muchos otros sitios de Europa. Vamos que lo que prima en cuanto a seguridad vial es la E de “enforcement”, más que la de “education”. Y como aquí no tenemos ni una ni otra…

        Eso que dices al final, el respeto por los demás, también es totalmente cierto, brilla por su ausencia. Y ya no te digo en el caso de los conductores de coches premium.

        • Borja

          Este tema me parece muy visible en el caso de los franceses.
          Nunca he alcanzado la velocidad máxima permitida en Francia, porque siempre he ido con caravana y no he pasado de 90-100. Siempre he observado que la gente no suele ir a mucho más de 110, a pesar de poder ir a 130. Sin embargo, es entrar en España y correr más, hasta el punto de llevarse multas por ir a 150. Y dudo que lo hagan por cómo son nuestras carreteras, ya que, a pesar de estar en buenas condiciones, no son como las francesas, en las que destacan el terreno llano y la rectitud de las autopistas.

  • JUANO

    Y lo que es más curioso y chocante, ninguno de esos conductores extranjeros que van a “una media de 150 Km/h” se estampa, ninguno provoca trágicos accidentes, para asombro de nuestras Autoridades en la Materia, que no se explican cómo, circulando a más de 120, no se matan todos.

  • juano

    En este artículo se dice:
    “No caigamos en la confianza absurda de pensar que el riesgo a ser multado merece la pena. El riesgo a sufrir un accidente no lo merece en ningún caso para una ganancia absurda de tiempo (en muchos casos la ganancia se esfuma en paradas extremadamente prolongadas en las áreas de servicio)”.
    De donde se deduce que el articulista garantiza que a menos de 120 no puede haber accidentes, al contrario que a mayor velocidad, donde son casi seguros.
    ¡¡¿¿Y a ésto le llaman educación vial??!!