Asturias, país sin ley desde los pasos de peatones

Paso Peatones

Hace escasamente una semana que he estado unos días en Segovia, y con esta ya son un gran número la cantidad de Comunidades Autónomas españolas que he visitado a los mandos de un vehículo. Es mas, creo que me resultaría más fácil enumerar en las que todavía no he estado: Tarragona, Castellón, Alicante, Murcia, Córdoba, Almería, Granada y las islas, aunque las he pisado hace muchos años, cuando el sacarme el permiso de conducir ni rondaba por mi cabeza.

Con ello, lo que quiero deciros es que he podido contemplar, más o menos, las diferencias que existen entre los conductores y puedo afirmar, casi con total rotundidad, que intentar cruzar por un paso de peatones en Asturias es poco más que un suicidio o temeridad. Bueno, o un acto de Fe, con la esperanza de que tengas la suerte de que el coche que se aproxime sea conducido por alguien de otra comunidad.

Parece increíble el nulo respeto que existe donde yo vivo por esas líneas que en el Artículo 168 del Reglamento General de Circulación, reza de la siguiente forma:

Marca de paso para peatones. Una serie de líneas de gran anchura, dispuestas sobre el pavimento de la calzada en bandas paralelas al eje de ésta y que forman un conjunto transversal a la calzada, indica un paso para peatones, donde los conductores de vehículos o animales deben dejarles paso. No podrán utilizarse líneas de otros colores que alternen con las blancas.

Total, que me encuentro cientos de veces en la situación de parar en un paso y observar la mirada incrédula del peatón que intenta atisbar a través del parabrisas si de verdad me he detenido porque lo he visto o, no sé, lo he hecho porque se va a bajar alguien del coche y en cuanto se despiste arrancaré, teniendo que poner pies en polvorosa el pobre transeúnte antes de convertirse en pegatina.

O por el contrario, siendo yo el propio peatón, mi corazón da un vuelco cuando veo familiares que residen en otras ciudades españolas como cruzan casi sin preocupaciones, acostumbrados a las buenas artes de los conductores y sabedores de que detendrán sus vehículos, tal y como marca el R.G.C. Ahí soy yo cuando me quedo con la mirada recelosa hasta que estoy a salvo al otro lado de la calle.

Lo que no entiendo es por qué existen estas diferencias. Lo primero que pienso es en un problema de educación a nivel de autoescuelas pero rápidamente lo descarto porque yo no tuve ese problema. Y entonces pienso que existe un nulo control por parte de las autoridades en este aspecto. Si empezasen a, coloquialmente hablando, crujir a los conductores llegándoles a casa multas en las que el motivo de la denuncia fuese algo así como: no detenerse debidamente en un paso de peatones para ceder la prioridad de paso a un transeúnte; veríamos como rápidamente las cosas cambiarían.

Pero hasta entonces, sólo puedo daros un consejo: si visitáis Asturias, usa los semáforos.

Nota: En Elche, lógicamente y tal y como contaba al inicio, no he estado pero a la vista de la viñeta que he usado, debe haber mucho asturiano emigrante…

Foto | Mermadon 1967