Aprendiendo a conducir de forma más eficiente

Conducción eficiente

Si ya antes era partidario de la formación continuada, desde este fin de semana soy un firme defensor de la necesidad que tenemos todos, todos, de pasar de vez en cuando por las manos de alguien que sepa más sobre esto de llevar un vehículo de un lado a otro. Perder, no perderemos casi nada, y hay mucho que ganar.

En el caso que me ocupa, me refiero a la conducción eficiente, un tema sobre el que tenía mis bases y mis conocimientos derivados de mi formación, pero que necesitaba poner en práctica no sólo conmigo como único juez sino con alguien que de verdad pudiera marcarme los errores y las correcciones que necesitaba. Por eso, en cuanto tuve la oportunidad la aproveché.

De vez en cuando se realizan cursos de conducción eficiente gratuitos por parte de algunos organismos públicos, ya que reducir el consumo de carburante y la contaminación atmosférica y acústica es un asunto de interés general. Quizá la consejería de Medio Ambiente del gobierno autónomo de vuestra zona pueda ofreceros información puntual sobre cuándo se convocan estos cursos.

En mi caso, sin embargo, fui invitado por Ford, y así me fui hacia Alemania con las cuatro cosas que ya sabía sobre esta materia: circular con marchas largas, aumentar de relación lo más pronto posible, evitar las reducciones al detenerse, minimizar el número de interacciones con el cambio de marchas, anticiparse para evitar acelerones y frenazos, tratar el pedal del acelerador con el mismo mimo que si dentro llevara una bomba de relojería…

Plan de ruta: 50 kilómetros por la montaña

En fin, lo normal. Y en esas que llegamos a las afueras de Sinzig, un pueblecito que queda a unos 25 kilómetros al Sur de Bonn, y nos alojamos en el Schloss Ahrenthal, un espectacular castillo medieval en cuya capilla los chicos de Ford nos cuentan que al día siguiente realizaremos un ejercicio por parejas consistente en conducir durante 50 kilómetros siguiendo unas indicaciones que nos llevarán por una ruta que incluye carretera de montaña, pueblos y un trocito de autovía.

A mitad de camino intercambiaremos el puesto de mando con el compañero y así nos dividiremos el trabajo entre conducir y seguir el trazado marcado por la organización, que se parece un poco a esto (lo siento, no guardé la hoja de ruta y he rehecho el recorrido de memoria, así que puede haber errores):

Ver mapa más grande

Claro, la gracia está en que vamos a ciegas y nos es muy difícil ubicarnos de buenas a primeras (y más con unos topónimos que no hacen nada por parecer fáciles de recordar), así que apenas prestamos atención a nuestros consumos con el coche que nos ha tocado, un Ford Focus 1.6 EcoBoost (gasolina) con cambio manual de 6 velocidades que, la verdad, resulta muy cómodo de manejar.

En nuestra aventura nos perdemos y nos reperdemos, nos sorprende una nevada en lo alto de la montaña, y para cuando queremos regresar al punto de partida llevamos casi 10 kilómetros de más. En el fondo, tanto da. Hemos hecho un consumo de 6,4 litros a los 100 km. No está mal para un coche cuyo consumo medio homologado en ciclo mixto es de 6,0 l/100 km, pero se puede y se tiene que mejorar.

Conducción eficiente a cargo de Roberto Ramos, de CNAE

Conducción eficiente

Recibimos entonces una clase magistral por parte de Roberto Ramos, formador de formadores y experto en Seguridad Vial de la Confederación Nacional de Autoescuelas de España. Para quien no lo conozca, Roberto se encarga, entre otras muchas cosas, de dar respuesta a dudas que se plantean en la revista Autoescuela, argumentar respuestas para algunas preguntas de test y comentar los fallos más habituales de la conducción. Y esos son unos pocos trazos de su trayectoria, que comprende también la docencia en Gestión del Tráfico. Vamos, que estamos en buenas manos.

Las explicaciones de Roberto me sirven para darme cuenta de varias cosas. La primera es que no tengo suficiente con saber qué hay que hacer para conducir de forma eficiente. La teoría me la sé, pero en la práctica fallo y eso es porque me faltan referencias para entender, por ejemplo, qué quiere decir cambiar de marcha lo antes posible. Él me pauta, y al principio me cuesta seguirle el ritmo. Pues sí que hay que cambiar enseguida, sí. A su lado, parezco un abuelete forzando el motor, y eso que no lo paso de 1.500 vueltas. Me fallan las destrezas, al menos a la hora de hilar fino con el consumo.

Otra cosa que me llama la atención es hasta qué punto tengo arraigados algunos vicios, como el de mantener un poco de aceleración antes de cambiar de marcha, cosa que Roberto pretende quitarme a calambrazos si es preciso. Bromeamos, pero creo que con el tiempo me iré puliendo. Siempre he sido lento para cogerle el truco a las cuestiones mecánicas… Tras este recorrido, que sólo dura 20 kilómetros, acompañados de Roberto con sus explicaciones y sus amenazas de calambrazos, volvemos a enfrentarnos al recorrido largo, el de los 50 kilómetros.

Intentamos poner todo de nuestra parte, pero todavía andamos funcionando por el método de prueba y error y los consumos se disparan más de lo deseable. Llegamos a nuestro punto de partida con 5,5 l/100 km. Hemos reducido nuestras cifras en un 14 %, pero estos resultados podrían haber sido mejores: hay participantes que entraron consumiendo 7,6 l/100 km y dejan la prueba con 4,9 l/100 km. A ese 36 % de reducción del consumo le llamo yo hacer las cosas bien. Aunque también es verdad que de casa nosotros veníamos mejor.

Finalmente, entiendo que esto de la conducción eficiente se puede contar, se puede explicar, pero como la práctica no hay nada. Acompañado de Roberto Ramos comprendí algunos detalles que sólo se razonan bien con un coche en marcha. Hablamos mucho sobre varios temas, y también sobre la posibilidad o imposibilidad de introducir la conducción eficiente en la formación inicial que reciben los conductores. Pero esa ya es otra historia…

  • Antonio Serrano

    Enhorabuena por esa experiencia tan impactante en conducción eficiente. Siempre es posible bajar un poquito más el consumo. Yo intento hacerlo en los recorridos habituales, apurando 0,1 litros a ver si bato mi propio record. Y lo mejor de todo es que aplicando conducción eficiente no sólo bajamos el consumo, si no que se incrementa mucho nuestra propia seguridad, al forzarnos a ir atentos a todas las circunstancias que nos rodean conduciendo.

  • escargot

    Qué suerte los que tenéis ordenador de a bordo… otros tenemos que hacer la cuenta de la vieja con la libretita. Por cierto, últimamente lo estoy haciendo mal porque me sube el consumo.

  • busgosu

    Hola a todos!

    A mí me pasa exactamente lo mismo. Estoy participando en el proyecto Ecomilla, y al principio iba todo confiado en mis posibilidades, que llevo bastante tiempo conduciendo según los principios de la conducción eficiente… pero cuál es mi sorpresa cuando compruebo que en el ecodesafío no estoy ni entre los 10 primeros!!
    Tenemos un asistente conectado al bus CAN del coche que nos va indicando los cambios de marcha, y la verdad es que a veces cuesta seguir la referencias que da, y eso que tengo un coche de gasolina y teóricamente puedo estirarlo hasta 2500rpm…

    Un saludo!

  • ismol

    Una pregunta que hago desde la ignorancia: es significativo el ahorro de combustible cuando pones en practica lo de “evitar las reducciones al detenerse” y “minimizar las interacciones con el cambio”?? Lo pregunto porque yo, cuando intento ir en plan tacaño, es cierto que engrano marchas largas “en cero coma”, pero tambien para reducir velocidad, siempre reduzco marchas, intentando tocar lo menos posible el freno (ahorrar pastillas tambien es ahorrar no?) y porque tengo entendido que, si reduzco, no consumo mas porque se supone que es la inercia la que hace girar el motor, ya que no estoy acelerando nada, solo va reteniendo el motor.

    Me puede corregir alguien? muchas gracias y un saludo!

    • Josep Camós

      El problema viene cuando desembragas, ya que en ese momento puede resultar necesario inyectar carburante para que el motor no se cale.

      De hecho, por la misma razón conviene seleccionar la marcha que va a necesitar el coche para acometer una situación concreta, una curva por ejemplo, y no en función de la marcha que llevabas puesta hasta el momento. Ejemplo: vas en 5ª a 0,0 y prevés que en tal sitio ni con 5ª ni con 4ª tirarás, por lo que pones 3ª directamente. De esta forma evitas cambios de marcha innecesarios.

      • ismol

        Anda, pues desconocia eso. Lo del ejemplo que me has puesto si, eso lo hago siempre, despistes o errores de calculo puntuales aparte.
        He de confesar que lo de frenar reduciendo no obedece solo a mi intencion de ahorrar gasolina, ya que aplaca mis ansias de oir el motor en regímenes alegres, una necesidad imperiosa entre los jovenes :) Y claro, si lo hago en reducciones, el pequeño sobrecoste que decis tener es asumible, lo que no puede abordar mi escueto presupuesto es oir el motor a 4000 vueltas pero acelerando. Tendria que vender el coche para comprar gasolina

        • ismol

          Pd: muchas gracias por la clase de conduccion eficiente :)

  • escargot

    Si no lo digo reviento…

    El sábado reposté, llevaba hechos 1039’7 km desde mi repostaje anterior y entraron 41 litros. Eso me da una media de 3’94 l/100. Pensaba que era imposible hacer menos de 4 pero ya cuando vi que la aguja bajaba tan despacio, cuando llegué a 800 km y estaba a mitad de recorrido… Llegué a pensar que se me habría estropeado la aguja y me iba a salir el testigo de la reserva, que me iba a quedar por ahí tirada como un zarrio… pero no…

    ¡3’94!

    Esto os lo debo. :)

    • eff8

      ¡Enhorabuena por esa cifra! Es impresionante, en serio. Yo sólo bajé de 4litros y muy poco (más o menos por los números que tú dices) en un viaje de unos 50 km por autopista, casi solo, con el limitador a 80 y en sexta; eso sí, me aburrí como una ostra y no subí el ritmo porque quería probar a ver si bajaba de 4, pero solo lo hice una vez, me duermo, por muy fresco que haya salido.

      Voy con tus preguntas y te anticipo mis disculpas por el retraso. La verdad es que dan para hablar largo y tendido, pero básicamente, te diré que, en mi opinión, una de las mentiras más gordas es sobre que la conducción eficiente es más segura y relajante. Exige mucha atención, hay que hilar muy fino, y en cuanto se comete un error, se estropea la media. Este exceso de atención se resta de la carretera y del tráfico, de ahí, que en realidad resulte menos seguro conducir intentando gastar lo menos posible, salvo que se ande por carreteras muy fáciles y con tráfico muy fluido, pero yo no puedo, como te dije, me duermo.

      En 2009 y 2010 (al menos que yo recuerde) el Gobierno Vasco financió cursos de conducción eficiente en plan masivo y casi todas las autoescuelas de Euskadi dimos estos cursos, el programa era cerrado y el control de la administración sistemático (lo que me parece muy bien). Como la mayoría de mis colegas impartí bastantes de estos cursos, que debían de hacerse dentro de poblado. Nada más acabar el primero me dieron ganas de salirme del programa porque me pareció muy evidente que buena parte de lo que podíamos ganar por un lado lo íbamos a gastar en el taller de mecánica o de chapa, pasábamos rotondas entre 45 y 55 km/h en 5ª y ¡en 6ª! Acariciando el freno justo en el inicio del giro para forzar al máximo el consumo a la baja, se notaba clarísimamente que el coche sufría, además de ser demasiado emocionante. Un motor está sometido a mucho más esfuerzo cuando se le exige que tire del coche a muy bajas vueltas que cuando se sube alegremente de revoluciones (lo mismo nos pasaría si vamos en bici al límite de nuestras fuerzas con catalina grande y piñón pequeño), máxime en los turbodiesel que tanto se usan en las autoescuelas; estos motores, son especialmente sensibles a que se obstruya la famosa válvula EGR (para la recirculación de gases) por la cantidad de carbonilla que se acumula (partículas sólidas, que se dice ahora) como consecuencia de quemar tan mal el combustible. Cambié dos, y tuve suerte porque el coche estaba en garantía. La avería en esta válvula es fácil que se produzca sólo por el hecho de andar mucho en vías urbanas, si además, hacemos conducción eficiente pues… A mí no me ocurrió nada más pero dos compañeros unos meses después rompieron motor, literalmente, culata y dos pistones cada uno, estaban fuera de garantía, uno cambió de coche y el otro reparó (9.000 €). Conozco a ambos y sé que conducen muy bien y cuidan las máquinas. Desde luego, no se puede demostrar que los cursos de conducción eficiente fuesen la causa de esas averías, son veteranos y nunca les había pasado una cosa así, (a mí tampoco, toco madera) pero cuando hablamos del tema los tres llegamos a esa conclusión y todos los demás colegas que conocen la historia piensan igual.

      Como te dije, ni te asustes ni tengas miedo, se pueden llevar a cabo técnicas de conducción eficiente en muchos casos sin ningún problema, pero sin pasarse. Por supuesto, sin dejar nunca que afecte a la seguridad. También ocurre que ahora se habla de esas cosas como si se acabase de descubrir América, cuando alguna de las pautas de esta forma de conducir, ya no es que sea eficiente o no, es que son cosas de conducir mal o bien. Por cierto, he leído la entrada a la que me has remitido y comparto lo que dice,

      El programa de conducción económica en un coche con cambio automático, elimina todos estos posibles problemas. El sistema no dejará que se castigue el motor.

      Ah, está muy bien -como te dije- la autonomía que has conseguido, pero no conviene dejar el depósito muy vacío porque aunque los coches tienen filtros de combustible, puede haber más impurezas en él.

      Un saludo.

      • escargot

        A ver si no me dejo nada porque tu respuesta es bastante larga pero muy bien argumentada, de hecho has ido una por una por las pegas que le he ido encontrando a la conducción eficiente. :) Nada que el sentido común no pueda arreglar. Voy punto por punto:

        – Aburrimiento y atención: lo de la atención al menos en mi caso me parece discutible porque siempre se me ha dado bastante bien lo de mantener una velocidad constante (nunca he tenido control de crucero ni nada parecido, es práctica). Pero lo del aburrimiento ya es otra cosa. Suelo ir a 90 por carretera y voy bien, la diferencia es poca respecto al límite o muchas veces es el límite. Y claro, si la carretera no da para más hay que ir más despacio. Ahí me adapto a lo que hay aunque consuma más por ir variando. Pero por autovía 90 es una soberana paliza, yo he llegado a desorientarme haciendo eso y por eso decidí que por allí a 100. Además, ir a 90 da problemas a los camiones que vienen por detrás porque les frenas, quieren adelantarte… y para conseguirlo tienen que hacer muchísimo esfuerzo.

        – Las marchas: ya esas velocidades para meterse en una rotonda me parecen una burrada. Pero bueno, si el coche te lo aguanta lo notas enseguida. En cualquier circunstancia, mi coche a 50 y en 5ª va muerto. Y en 4ª a veces también. Si noto que no me lo va a aguantar o sé que viene una cuesta arriba, enseguida cambio a 3ª. Se nota enseguida si hace falta, ahora lo estoy viendo con esto de que paso por varias travesías para ir al curro. Lo más habitual es que por poblado pase en 3ª. Aquí creo que hay que conocer el coche y no seguir los consejos porque sí.

        – Avería de la válvula EGR ya he tenido. Como experiencia es una cosa bastante surrealista. En el taller me dijeron que mi coche era uno de los primeros que habían salido con ella y por eso era bastante malilla. Ya de antes de que me pasara eso tenía cuidado de no ir “quemando carbonilla”. Pero es que si llevas el coche poco revolucionado te dice que no le da la gana. De 1500 intento que no baje nunca o casi nunca. El resto del motor está bien.

        • eff8

          Perdón por el retraso, escargot, me despisté.
          Estoy totalmente de acuerdo contigo, y me alegro. En este comentario queda patente que sabes mucho más de lo que… cómo lo diría… de lo que yo he percibido -hasta ahora- que aparentas en otros comentarios tuyos.
          Tienes toda la razón, en realidad, basta con tener muy claros unos pocos conocimientos de cómo funcionan los coches y aplicarlos con sentido común. No es más, ciertamente.
          Muchas gracias por tus palabras. ¡Saludos!

          • escargot

            Será porque en el 95% de mis comentarios me dedico a protestar. XD

            Me gustaría saber más de cómo funciona el coche. Veo que en un comentario de este artículo hablé de la válvula EGR y he preguntado por ella en un foro pero el tema sigue sin quedarme claro. Hay gente que la desconecta.

          • Josep Camós

            Escargot, la EGR (o Exhaust Gas Recirculation) es una válvula que se emplea para reducir contaminación.

            Actúa pasando parte de los gases de escape otra vez a la cámara de combustión (recirculación de los gases de escape). ¿Por qué? Pues porque de esta manera se reduce la temperatura de combustión y con ella la formación y posterior emisión de óxidos de nitrógeno, que son altamente contaminantes.

            ¿Y por qué la gente la desactiva? Pues porque la EGR motiva que las combustiones sean algo más pobres, con lo que se pierde potencia. Al anular la EGR, parece que el coche tire más cuando aceleramos… y sí, contamina más.

            Ojo, he dicho “parece”, y es que la válvula EGR sólo actúa cuando vamos a cargas bajas y medias, es decir que cuando aceleramos a fondo la válvula no actúa, no hay recirculación, ya que queremos aire fresco en la cámara de combustión. Por eso cuando le “pisamos”, que al fin y al cabo es cuando queremos que el coche tire, obtenemos la misma potencia haya o no EGR.

          • escargot

            Entonces en circunstancias normales la válvula EGR hace que el coche contamine menos y cuando quieres potencia extra lo mismo te da.

            Tampoco pensaba desactivarla, pero viendo cómo hay gente que defiende eso pensaba que sería porque la válvula tenía contraprestaciones.