Ante una retención, no te conviertas en un sandwich

Camión y cola por sergis blog

Se dice que hay peligro cuando, por cualquier circunstancia y momento, pueda existir algún riesgo para la integridad física de las personas. En el fenómeno vial ese peligro o riesgo puede estar ubicado en las vías públicas, por ejemplo, al existir retenciones esporádicas con ocasión del tráfico o congestión de vehículos por imperativo de la circulación.

Son muchas las sorpresas que nos podemos llevar al volante si no vamos atentos al entorno que nos rodea. De repente, podemos encontrarnos con una fila de vehículos parándose o detenidos tras dejar atrás una curva o un cambio de rasante. O simplemente, sin saber el motivo en un principio, el que nos precede frena de forma brusca.

Pues bien, para prevenir las consecuencias de la situación de peligro, además de utilizarse las señales verticales y paneles informativos, ante situaciones de riesgo tenemos que advertir a los demás la nueva situación que se nos presenta y tomar las precauciones y protecciones adecuadas.

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No siempre existen las señales de tráfico para cuando hacen falta. Es imposible saber dónde se va a producir una retención y de qué forma inmediata podemos señalizar la nueva incidencia para advertir a los demás usuarios. Desde sufrir una simple avería mecánica o un alcance de chapa, por no ir atentos, la caída de mercancía procedente de otro vehículo, etcétera, pueden ser motivos más que suficientes para que los demás usuarios que circulan detrás, aminoren su marcha e incluso si es preciso llegar a detenerse para evitar una nueva colisión por alcance.

Cuando nos encontramos ante una retención, toda precaución es poca. Además de evitar colisionar contra el vehículo que nos precede, tenemos que advertir al que nos sigue que tenemos que reducir la velocidad y hacerle ver y entender que tiene que hacer lo mismo para evitar un alcance. ¿Cómo?, pues anticipando la maniobra de aminoración de velocidad a base de realizar toques cortos y cada vez más fuertes con el pedal del freno de servicio y así advertir con la luz trasera de freno a los conductores que nos siguen.

El vehículo que se coloca al final de una fila de vehículos, pasa a formar parte de la cola de retención si existe afluencia de vehículos para el mismo sentido de la marcha y se encuentran reduciendo la velocidad o ya están detenidos por imperativos del tráfico. Y es en la cola de retención donde pueden producirse las graves colisiones por alcance múltiple o en cadena como consecuencia de la proximidad entre los vehículos retenidos. Y mira por donde, la mayoría de estas colisiones se producen en el carril izquierdo de una calzada con más de un carril para el mismo sentido de la marcha. ¿Será la velocidad?, ¿el factor sorpresa por distracción?…

En este vídeo, de pruebas de choque, se puede ver una colisión por alcance. Os confieso que resulta ser un poco escalofriante por el resultado de la colisión en su conjunto y hasta qué punto se pone en evidencia la seguridad de los vehículos. Esto es lo que podría ocurrir si nos arrolla un camión a 70 kilómetros por hora, estando nosotros parados con nuestro vehículo:

Según la empresa alemana ADAC, la prueba se estableció para simular lo que puede suceder cuando un vehículo grande se acerca a una línea fija de unidades de tráfico y que están esperando detrás de otro camión grande. (Como no entiendo el idioma alemán, siento no poder traduciros los comentarios de las personas que intervienen en el video) pero según la noticia original, de lo que se habla, es del freno de emergencia de los vehículos pesados o de mercancías.

Imaginaros si a un vehículo de grandes dimensiones por cualquier circunstancia le fallan los frenos. Por eso, para este tipo de vehículos son importantes las revisiones y ajustes técnicos que periódicamente le corresponden. Es decir, que si se producen avances en cuanto a la seguridad de vehículos, estos serían los primeros en adaptarse a las nuevas tecnologías. Me consta que para todos los vehículos de más de 3,5 toneladas, a partir del 2.015, se les exigirá un importante equipamiento con sistemas electrónicos de asistencia de frenado.

Frenos de emergencia sin duda, también más sanciones a los conductores de camiones que no se ajusten a las reglamentaciones. Son las empresas, las que llevan la gestión de su personal que está conduciendo con una mayor responsabilidad al volante. Estamos hablando de vehículos de muchos kilos que comparten las carreteras con el resto de usuarios. Pero independientemente si el vehículo es peligroso o no, parto de la base, de que el vehículo sólo es peligroso cuando la persona que lleva el volante no es responsable.

Cuando un camión está parado, que es inerte, es decir, no se mueve, se convierte en un objeto sólido. Y esto, seguro que lo habrá explicado ya mi compañero Jaume, las fuerzas y energías en movimiento en los casos de colisiones y desplazamientos de los vehículos. Por eso, ante una retención, no es recomendable acercarse tanto al vehículo de delante y evitar la situación de sandwich. Al mismo tiempo, si tenemos una vía de escape, en lugar de permanecer con la velocidad en punto muerto, es preferible mantener el vehículo con la primera marcha metida por si fuera preciso usar la ruta de escape.

Y para terminar, conforme vamos llegando a la cola de retención, hay que tener los ojos en los espejos retrovisores para ver lo que tenemos detrás y si es necesario, señalizar nuestra posición manteniendo el pie en el freno.

Vía | Aol.
Foto | sergis blog, hermenpaca
Vídeo | CarPro1993