El problema del alcohol en la conducción aumenta: el caso del accidente de Bruno Hortelano

seguridad vial

¿Sabías que beber alcohol multiplica por nueve el riesgo de sufrir o provocar un accidente de circulación? ¿Y que el alcohol está implicado entre 30 y 50 de cada 100 accidentes mortales?

Parece que estos escalofriantes datos no les importa ni lo mas mínimo a aquellos que se pusieron al volante después de consumir alcohol, drogas o algún psicofármaco. Nada menos que doce de cada cien conductores, según el último informe de prevalencia de consumo de sustancias psicoactivas llevado a cabo por la DGT.

Un estudio de la Fundación MAPFRE  y Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) sobre conducción y drogas revela que seis de cada diez jóvenes afirma haberse subido en los últimos seis meses a un vehículo, cuyo conductor ha consumido alcohol.

El caso más flagrante lo tenemos con el atleta Bruno Hortelano, cuyo primo que iba al volante duplicaba la tasa de alcoholemia permitida. Cómo pudo afectar tal ingesta de alcohol y sus consecuencias es lo que vamos a analizar en este post.

El alcohol presente en casi la mitad de los accidentes

El pasado año más de 105.000 conductores dieron positivo en controles de alcohol y drogas llevados a cabo por la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, a los que habría que añadir los positivos de los controles realizados por la autoridades locales y autonómicas en las distintas provincias de la geografía española.

El 43,10 por ciento de los conductores que fallecieron en accidentes de tráfico el pasado año en la carretera habían consumido alcohol, drogas o algún psicofármaco, según la memoria 2015 que  del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, que ya analizamos en este artículo.

accidente

Aumenta el número de positivos entre los fallecidos

Un dato demoledor a la par de ilustrativo del riesgo que entraña conducir bajo los efectos del alcohol. Así, el mencionado informe señala que de los 638 conductores fallecidos el pasado año, 275 dieron positivo a la presencia de alcohol, drogas o psicofármacos a través de una muestra de sangre. Más preocupante es que de estos conductores que dieron positivo, el 66,91 por ciento había ingerido alcohol.

Los datos reflejan un aumento del consumo de alcohol entre los fallecidos en carretera comparados con los resultados de la memoria de 2014. De hecho, entre todos los casos analizados la presencia de alcohol ha pasado del 26,22 por ciento en 2014 a 29,31 por ciento en 2015.

El atleta Bruno Hortelano

Los graves efectos del alcohol en la conducción

Uno de los mayores problemas al que se enfrentan quienes conducen bajo la ingesta del alcohol y drogas son los graves efectos que producen al volante, pudiendo incluso llegar a producir accidentes mortales.

Tras conocer la noticia del accidente que tuvo como pasajero el pasado 5 de septiembre el plusmarquista español de 100 y 200 metros, Bruno Hortelano, donde el conductor – su primo – duplicó nada menos que la tasa de alcoholemia permitida, cabe plantearse una pregunta: ¿Realmente somos conscientes de cómo afecta la ingesta de alcohol?

Desde el RACE, nos dan una clara respuesta. Cuando el alcohol se absorbe en sangre las reacciones y movimientos del conductor se hacen más lentos, a la vez que aumenta su capacidad de concentración, la somnolencia, la fatiga muscular y los problemas de coordinación se hacen mayores. También aumenta la percepción de los que nos rodea, tanto en la visión como en el sistema auditivo, además de impedirnos realizar correctamente el cálculo de las distancias.

En tales circunstancias, el riesgo de accidente de tráfico se multiplica por 25, cuando la presencia de alcohol en sangre alcanza entre 1,5 y 2,4 gr/l. En este sentido, cabe recordar que en España está prohibido conducir con una tasa de alcoholemia por encima de los 0,5 gr/l de alcohol en sangre (0,25 mg/l en aire espirado). Una cantidad que se reduce a 0,3 gr/l (0,15 mg/l) en conductores noveles y profesionales.

¿Qué ocurre si no respetamos la ley?

Superar las tasas de alcoholemia mencionadas con anterioridad en más de 0,25 mg/l y hasta 0,50 mg/l conlleva una sanción administrativa de 500 euros y la retirada de 4 puntos del carné de conducir. En el caso de rebasarse la mencionada cifra, tal y como hizo el primo de Hortelano, quién conducía con 0,53 mg/l, la sanción asciende a 1.000 euros y conlleva la retirada de seis puntos del carné, tal y como indica el Código de Tráfico y Seguridad Vial.

Además y como novedad, desde mayo de 2014, los conductores reincidentes que hubieran sido sancionados por exceder la tasa de alcoholemia en el año anterior, se les aplicará una sanción de 1.000 euros y la retirada de cuatro ó seis puntos del carné, en función de la tasa obtenida en el test de alcoholemia.

Incluso puede ser considerado delito

Conducir bajo los efectos del alcohol puede ser considerado delito, tal y como recoge el Capítulo IV del Código Penal. Concretamente el artículo 379, menciona que conducir tras ingerir alcohol, drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas conlleva la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 90 días, y privación de derecho a conducir de uno hasta cuatro años.

También conviene recordar que la negativa a someterse a las pruebas de alcohol y drogas está penada con prisión de seis meses a un año y la privación del derecho a conducir de uno a cuatro años.

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