5 claves para conducir una caravana con seguridad

¿Has pensado realizar este año unas vacaciones diferentes cambiando los hoteles, apartamentos o bungalows por la caravana? Si es así, es importante que tengas muy presentes una serie de consejos que te serán prácticos para viajar con seguridad y, de paso, disfrutar del placer de viajar.

Conducir una caravana no presenta dificultad alguna, aunque cuando se hace, conviene extremar las precauciones y tener presentes una serie de normas que repercutirán tanto en nuestra seguridad y la que viajan con nosotros como en el resto de los usuarios de la vía.

Aunque la caravana es una opción para disfrutar cualquier época del año es ahora, en pleno verano, cuando nos planteamos su utilización a la hora de hacer un viaje largo para disfrutar de unos días en busca de ese merecido descanso. Precisamente la caravana es un clásico que se ha puesto de moda y que muchos de los conductores la eligen por la libertad de movimiento que ofrece: aumento de la capacidad de carga, ahorro y flexibilidad para transportar un mayor número de objetos que un vehículo convencional.

 

¿Qué permiso necesito para conducir con una caravana?

Debes tener claro que para conducir una caravana no siempre te sirve el carné de conducir tipo B, puesto que este tipo de carné solo te permite conducir remolques con peso inferior a 750 kg.  Con este permiso podrás conducir caravanas con un peso superior a 750 kg siempre y cuando la suma del peso de tu coche con la caravana no pase de 3.500 kg.

En el caso de que la suma de pesos entre el propio coche y la caravana sea mayor de 3.500kg e inferior a 4.250 kg, necesitaremos el carne B96, tal y como señala el artículo 4.2e) del Reglamento General de Conductores, para lo que se requiere la realización de un examen práctico. En este caso tu coche no debe superar los 3.500 kg.

Pede ocurrir que entre el coche y la caravana sumen entre 4.250 kg y 7.000 kilos, en tal caso necesitarás el permiso B+E. Y si el peso de la caravana y el coche es superior a 7.000 kilos no te quedará otra que sacarte el permiso de camión C+E, si no lo tienes.

Aparte de los permisos de conducción para llevarlo debes saber que el remolque necesita su correspondiente seguro, siempre y cuando su peso sea superior a 750 kilos, ya que por debajo del mismo, queda protegido por el seguro del vehículo. Por ello, si pesa más de la citada cantidad, deberás contratar un seguro.

¿Sabes si tu coche es apto para portar caravana?

Una vez que cumples con la normativa, debes comprobar y asegurarte, antes de emprender el viaje, que tu automóvil es apto para transportar la caravana. De hecho, no todos los coches pueden hacerlo, por lo que habrá que confirmarlo con su ficha técnica correspondiente. También deberás comprobar el peso que puede soportar, puesto que de lo contrario, el coche puede sufrir graves desperfectos.

Por regla general lo normal es que el peso que puede remolcar no debe superar nunca la mitad del peso del propio coche.

En óptimo estado de funcionamiento

Antes de iniciar la marcha el coche, deberás realizar una serie de comprobaciones para asegurarte que todo está correcto. Para empezar, deberás comprobar la presión de las ruedas. También es muy importante nivelar los pesos entre ambos vehículos, automóvil y caravana. Por ello es importante no cargar en exceso el maletero de tu coche para que su parte trasera no baje de altura.

Por otro lado, debemos tratar que el centro de gravedad quede justo delante de las ruedas lo más bajo posible, pues de lo contrario, si este se encuentra adelantado, puede llegar a no poder girar.

Como norma general, la manera óptima de cargar el maletero, comienza por realizar una limpieza previa, retirando todo lo que no sea útil. Después, puedes juntar todos los objetos pequeños en una bolsa. Con el fin de mantener el centro de gravedad lo más bajo posible, deberás colocar los bultos más pesados abajo, aunque no sean los más voluminosos. También resulta muy útil proteger la carga mediante una red, que evitará que esta se mueva en caso de movimientos bruscos.

¡Cuidado con la velocidad!

Una vez en carretera, ten presente la velocidad legal a la que podrás circular, ya que al circular con caravana esta cambia. En autopistas y autovías, el límite de velocidad para un vehículo con remolque de menos de 750 kilos es de 90 km/h; si pesa más de 750 kg, el límite es de 80 km/h. En carreteras convencionales, sea cual sea el peso de tu caravana, deberás circular como máximo a 80 km/h, mientras que en el resto de vías fuera de poblado, el límite es de 70 km/h. Cuando circules en ciudad deberás adaptarte a una velocidad máxima de 50 km/h o 30 km/h, según se establezca. Por último, si circulas por caminos no debes rebasar los 25 km/h.

Precaución, amigo conductor

También en carreteras debes tener cuidado con la distancia de seguridad incrementando la misma con respecto al vehículo precedente, puesto que en el caso de verte obligado a realizar una frenada de emergencia necesitarás de más espacio disponible.

Cuando efectúes un adelantamiento, también tienes que disponer de más metros, debido a que el vehículo tiene una mayor longitud y la maniobra será más larga.

Otro de los momentos que deberás prestar especial cuidado es a la hora de afrontar una pendiente, una maniobra que pone a prueba tu pericia como conductor. Para subir, utiliza marchas cortas para que el motor del coche no caiga de vueltas y sufra en exceso. A la hora de bajar, hazlo siempre con tranquilidad y el freno ligeramente pisado.

Cuidado con la presencia de viento lateral y cruzado, ya que dificulta enormemente la circulación con caravana. En este caso, debes reducir la velocidad e incluso, si este es muy fuerte, parar la marca hasta que amaine.

Cuando llegue el momento de aparcar, debes saber que la acampada libre no está permitida, por lo que deberás buscar un camping o zonas habilitadas específicamente para pasar la noche.

Imágenes|  Lone, neiljohnuk, newspress

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